La jueza Rosana Carrara condenó a tres años de prisión a un joven de 18 años identificado como Julio Ignacio Irrazabal que intentó perpetrar dos robos el fin de semana en la zona norte de la ciudad de Santa Fe. El raid delictivo del ladrón terminó frustrado porque derrapó con la moto cuando intentó quitarle la mochila a una motociclista.
Irrazabal llevaba entre sus prendas un arma de utilería y era acompañado por un chico de 14 años. El hecho fue investigado por los fiscales Rosana Peresín y Manuel Cecchini quienes acordaron la pena a través de un procedimiento abreviado con la defensora pública Sonia Bustos.
Robo y derrape
Irrazabal y su cómplice circulaban a bordo de una moto 110 cc por inmediaciones de Ayacucho y Edmundo Rosas, el 27 de enero cerca de las 14, cuando abordaron a una menor de 17 años que iba junto a su mamá y le sustrajeron el teléfono celular; Irrazabal descendió de la moto y le exigió a la menor que le entregue su teléfono celular, apuntándole con un arma de fuego y le manifestó "dame el celular porque si no te meto un tiro".
La chica se negó y cuando su mamá se interpuso, el muchacho empujó a la mujer y la hizo caer, oportunidad que fue aprovechada por Irrazabal para sacarle el celular a la adolescente; luego subió a la moto donde lo aguardaba el cómplice y huyeron por pasaje Público hacia el Sur.
Un par de cuadras más adelante, en inmediaciones de Castañaduy, interceptaron a otra joven en moto e intentaron quitarle la mochila. Los ladrones se colocaron a la par de la víctima y le dijeron "para, para y bajá"; la mujer aumentó la velocidad y fue perseguida por unos 100 metros. Cuando llegaron a la intersección con Castelli, Irrazabal le arrancó la mochila, sin embargo, perdieron el equilibrio y derraparon, situación que fue aprovechada por la víctima para escapar.
Los dos jóvenes fueron aprehendidos en inmediaciones del lugar: el menor en Estanislao Zeballos y Chiclana, e Irrazabal en Menchaca y Castelli; tras el derrape, fueron advertidos por la segunda de las víctimas como se retiraban a pie, llevando la moto con las manos. A Irrazabal se le secuestró una réplica de arma de fuego tipo pistola plateada y del bolsillo delantero de su pantalón el celular sustraído a la primera de las víctimas.
Al constatarse que uno de los detenidos era un menor de 14 años fue puesto a disposición de la subsecretaría de la Niñez, mientras que Irrazabal quedó detenido a disposición de la Fiscalía en turno. Peresín y Cecchini le atribuyeron la autoría del delito de tentativa de robo calificado por el uso de arma de utilería y la participación de un menor de edad, en dos oportunidades y en concurso real.
Este martes, la jueza condenó a Irrazabal a través de un procedimiento abreviado a la pena de tres años de ejecución condicional, por no contar con antecedentes. Además se dispusieron las medidas alternativas habituales: fijar domicilio, comparecer ante la oficina local del Patronato de Liberados o a la Comisaría local al menos una vez al mes a firmar, no consumir estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas; prohibición de contacto con las víctimas y sus familiares a través de cualquier medio y acercamiento a sus domicilios por un radio de 500 metros, disponiendo las medidas de distancia correspondiente; prohibición para tener o portar armas de todo tipo y someterse a un tratamiento de adicciones a estupefacientes.
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