martes 17 de mayo de 2022
Policiales juego clandestino | Leonardo Peiti | Reconquista

Quién es Gonzalo Basualdo, el juez al que el rey del juego clandestino dijo que le "regaló" 2.000 dólares

El empresario arrepentido Leonardo Peiti, condenado en diciembre de 2021 como organizador de una asociación ilícita dedicada al juego ilegal, dijo haberle "regalado" 2.000 dólares al polémico juez de Reconquista Gonzalo Basualdo. La declaración completa.

—Cuándo dice que le dio un regalo (al juez Basualdo). ¿Cuántas veces le dio? ¿En qué fecha? –pregunta el fiscal Luis Schiappa Pietra.

—1.000 dólares en cada oportunidad. Entre el 2018, el 2019, en ese transcurso de esos años –responde Leonardo Peiti, el rey del juego clandestino en Santa Fe.

El extracto corresponde a la declaración que el empresario Leonardo Peiti, condenado en diciembre pasado como organizador de una asociación ilícita, cohecho activo y organización y explotación de juegos de azar, hizo ante la Justicia y en la que aportó información a la investigación.

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Si bien Peiti en su extensa declaración ante la jueza Eleonora Verón y fiscales de Rosario, Venado Tuerto y Rafaela mencionó a múltiples personas como partícipes con distintos roles en la red de juego clandestino, en el caso del juez Basualdo aportó lugares de reunión y otras pistas que ahora la Justicia deberá profundizar.

Juez bajo investigación

Esa es la tarea que tiene en sus manos el fiscal regional de Venado Tuerto, Matías Merlo. Intenta corroborar si lo que Peiti dijo en su declaración es verdad. O mejor dicho, si se puede probar, que son dos cosas diferentes. La investigación se lleva adelante con máxima reserva y a mediados de febrero podría estar terminada. Lo que allí se produzca servirá para que la Corte Suprema de Justicia analice el futuro de Basualdo como juez, por un lado, y si hay méritos para un posterior proceso penal.

La investigación de Merlo no es la primera sobre Basualdo. En 2017 su nombre apareció en una escucha judicial a Macho Pérez, un socio de Peiti que regenteaba juego clandestino en Reconquista. Estaba por pasar a archivo esa escucha cuando la Corte recibe la presentación en 2020 de un abogado particular, Germán Scheidegger, denunciando que existía una relación “inapropiada que produce pérdida de parcialidad” (no llega a la amistad pero es muy parecida) entre Basualdo y el abogado del Foro de Reconquista Adrián Ghío.

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En su declaración ante la jueza Eleonora Verón, el

En su declaración ante la jueza Eleonora Verón, el "rey del juego clandestino" Leonardo Peiti admitió haberle "regalado" 2.000 dólares al juez de Reconquista Gonzalo Basualdo.

La Corte le encomendó esa investigación al fiscal de Cámara santafesino Miguel Ángel Molinari, quien ya tendría terminada la instrucción. Seguramente la Corte la acumulará con lo que produzca la investigación de Merlo y luego la Procuración estudiará los pasos a seguir.

Nunca desapercibido

Basualdo es un magistrado que desde que fue designado juez nunca pasó desapercibido en el norte santafesino. En primer lugar porque es de Rosario y se presentó a concursar el cargo por Reconquista. Cuando lo ganó, se fue a vivir a la cabecera del departamento General Obligado.

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Además, cualquiera que repase las noticias de prensa que dan cuenta de su labor como magistrado penal, lo encontrará como protagonista de fallos polémicos y muy cuestionados (ver más abajo). En no pocas ocasiones mereció la revocación, corrección y señalamientos de parte de la Cámara Penal.

La declaración de Leonardo Peiti agrega sospechas sobre el juez. Lo hace de una manera muy estudiada: cuenta que le dio dinero por iniciativa propia y no porque Basualdo le pidiera (un dato relevante si el día de mañana prosperara una acusación penal).

Los regalos de Peiti

Esta es la declaración completa de Peiti en la que incrimina a Basualdo:

P: Fiscal Luis Schiappa Pietra: ¿Tuvo vínculo con algún otro funcionario judicial de Reconquista?

R: Leonardo Peiti: Había conocido a un juez que se llama Basualdo. Que está en funciones actualmente. Este juez me lo presentó el Gallego Tortajada (se refiere al abogado rosarino Alberto “Gallego” Tortajada) y lo habré visto en dos o tres oportunidades. No recuerdo cómo lo apodaban, yo lo tenía agendado en mi teléfono, hablaba por Telegram, hablé con él un par de veces. El tipo nunca me pidió un monto en especial ni nada, yo colaboré con él. Una vez le di un regalo, y… la otra vez estuve hablando con vos… (se refiere a uno de los abogados defensores) en Juan José Paso y Circunvalación, en la Shell lo crucé y él se comprometió que si había algún tipo de allanamiento o algo me iba a avisar a través de Telegram o le avisaba al Gallego Tortajada, cosa que nunca he necesitado. Allanamiento hubo igual y después la respuesta fue: “yo no estaba a cargo”. Así que tampoco fue tanto.

P: Schiappa Pietra: Cuando dice que le dio un regalo, ¿cuántas veces le dio? ¿En qué fecha?

R: Peiti: 1.000 dólares en cada oportunidad. Entre el 2018, el 2019, en ese transcurso de esos años.

P: Schiappa Pietra: ¿Se lo daba al juez? ¿En el domicilio de él?

R: Peiti: Sí, al juez personalmente. No, el domicilio de él estaba cerca del ACA de Reconquista, hay un edificio donde vive la gente que más plata tiene. Y sé que al hombre le gusta mucho la joda, sé que tenía problemas en el edificio lo querían echar.

Nota de Redacción: aquí se omite un párrafo de Peiti en el que refiere a cuestiones de la vida personal del juez que no tiene valor como información periodística ni judicial. Termina justificando esa información así: “Yo les cuento detalles para que puedan corroborar que lo que estoy diciendo es real. Y es la verdad. Luis (se refiere a Luis Rossini, su abogado defensor) me dijo que no me guarde nada”.

P: Schiappa Pietra: Usted dice que una vez hizo una entrega en una Shell… Luego hubo otra entrega. ¿Ud. recuerda cuando fue?

R: Peiti: En el ACA de Reconquista. Se encuentra por la ruta principal que va para Chaco y Formosa, paraba en el ACA, y lo vi una vez ahí y colaboré con él pero no porque el hombre me haya pedido, yo acostumbraba a dar obsequios a cambio de... favor con favor se paga, pensaba así.

P: Schiappa Pietra: ¿Y en Rosario, se encontró alguna vez con él? ¿Y recuerda cuándo?

R: Peiti: En un bar de Pellegrini y Laprida, o Pellegrini y Buenos Aires, no recuerdo bien, hace un par de años. No recuerdo bien la fecha, más o menos fue por toda esa época.

P: Schiappa Pietra: Respecto de su relación con el juez Basualdo ¿sabe si (el senador Armando) Traferri lo ayudó en el concurso (para ser juez) a Basualdo?

R: Peiti: No, sé que Basualdo le pidió que le dé una mano con Traferri porque él quería pasar a ser el camarista no sé de qué, lo cual me parece que nunca se concretó y que nunca lo ayudó, y más que nada por eso tuve la relación con Basualdo porque él, al saber de mi relación con Traferri…

P: Schiappa Pietra: ¿Basualdo no habló con Traferri? ¿Eso no lo sabe?

R: Peiti: No sé, yo le pasé el teléfono, y después si hablaron o no yo ya no lo sé.

P: Schiappa Pietra: ¿Conoce a Axel Schiele? ¿Sabe si tenía alguna relación con Basualdo?

R: Peiti: Era amigo de (Darío) “Macho” Pérez y sé que tenía una hamburguesería en Reconquista. La mamá trabajaba en el juzgado (en realidad era empleada de la Oficina de Gestión Judicial de Reconquista) y también la acusaron a la mamá de filtrar información y otra locura porque no tuvo nada que ver con eso. Si el negocio del juego se hizo en Reconquista fue porque estaba aceptado socialmente y existió desde el año 1800.

Las menciones a Macho Pérez y Axel Schiele son relevantes. En primer lugar porque, como se dijo más arriba, el nombre de Basualdo aparece mencionado en la escucha telefónica a Pérez en 2017.

Luego, en el interrogatorio a Peiti, cuando los fiscales le preguntan si conoce a Pérez, contesta: “Lo conozco hace como 20 años, un amigo y un hombre que ha trabajado en el rubro mío casi toda su vida y me parece que no son malos muchachos. En su momento él ha regenteado algunas casas de juego ahí en Reconquista” y refiere específicamente a la del club El Artesano.

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Según pudo averiguar Aire, cuando surge la sospecha que la mamá de Schiele filtraba información y se lo investiga a su hijo Axel (como eventual socio de Macho Pérez y Peiti), el abogado particular que se presenta a representarlo es Adrián Ghío. Casualidad o no, el mismo al que acusan de tener con el juez Basualdo una relación inapropiada que produce pérdida de parcialidad.

Un juez que hace ruido

El trabajo de Basualdo en Reconquista estuvo varias veces observado por sus superiores y generó polémica pública.

Entre las que más ruido hicieron, destaca la libertad morigerada a Claudio Mereles, un hombre que estaba ya condenado en primera instancia a siete años de prisión por promoción de prostitución de una nena de 9 años. La defensa pidió la excarcelación y a pesar del rechazo de la fiscalía y de la abogada querellante, el juez le otorgó la domiciliaria en casa de su hija. Lo llamativo es que adoptó esa medida sin fundamentación y sin que mediara ningún cambio en la situación del preso, ni ninguna enfermedad que lo justificara. La resolución luego fue revocada y cuestionada por el camarista Eduardo Bernacchia y el preso volvió tras las rejas.

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En otro caso le permitió transitar el proceso en libertad con restricciones a un hombre de 35 años que la fiscalía acusó por abuso sexual con acceso carnal a una mujer en la vía pública. Este caso tuvo un juego de posiciones muy particular informó el portal Reconquistahoy en agosto de 2020: mientras la fiscalía se opuso, uno de los dos querellantes apoyó la posición del abogado defensor y aceptó que el acusado fuera liberado. El abogado querellante era Adrián Ghío.

Otro revuelo se produjo cuando Basualdo homologó un juicio abreviado –acordado entre fiscal y defensor– con una condena a sólo 4 años de prisión a un hombre de 69 años de apellido Sánchez por abuso sexual gravemente ultrajante y reiterado a dos niñas (de 6 años en un caso).

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