Carla fue la quinta víctima de femicidio en Mendoza en lo que va del año. Su muerte provocó una profunda conmoción en la comunidad y un aluvión de mensajes en redes sociales. “¿Cómo le explico a mi hijo que no te vamos a tener más con nosotros? Este tipo nos cagó la vida”, escribió su hermana Gisel en un desgarrador posteo.
Su primo Mariano también compartió su dolor: “Siempre te recordaré, Carla. Todavía no lo puedo creer, ¿por qué a vos?”. Los mensajes reflejan el vacío que dejó su partida y el dolor de sus seres queridos frente a un crimen que podría haberse evitado.
La Municipalidad de Rivadavia expresó su pesar en un comunicado: “Acompañamos a su familia, amigos y compañeras de trabajo en este difícil momento. Su compromiso con la educación inicial fue y será un gran aporte a nuestra comunidad”.
Desde el Instituto de Educación Superior Humberto Tolosa, donde Carla se formó como docente, también la recordaron con afecto: “Esperamos que descanse en paz y brille para ella la luz que no tiene fin”.
Carla no alcanzó a defenderse. Fue atacada en un espacio público, ante la mirada de otras personas, y su femicida se llevó con él la posibilidad de una condena. La violencia de género volvió a golpear con fuerza, dejando otra historia truncada, otra vida arrebatada, otra comunidad rota.