Un hombre de 29 años identificado como Gabriel P., alias Poni, quedó en prisión preventiva imputado como autor de la "tentativa de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego", en perjuicio de una adolescente de 17 años. La medida fue solicitada por el fiscal de homicidios Martín Torres.
El imputado es asistido por la defensora pública Silvina Corvalán quien cuestionó la imputación y propuso medidas alternativas a la prisión preventiva. Sin embargo, la jueza Sandra Valenti avaló la investigación fiscal y mantuvo la detención del imputado.
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Un disparo en la cabeza
El hecho investigado por Torres sucedió el 15 de julio en inmediaciones de las calles Caracolero y Tacuaritas, donde reside la familia del novio de la joven herida. Según los testimonios recabados en la investigación, la adolescente se encontraba en la casa y cuando salió para volver a su domicilio, se escuchó un disparo que impactó en la cabeza de la menor.
El fiscal sostuvo en la audiencia que el dueño de casa salió a ver qué había sucedido, y advirtió un grupo de personas que se alejaban; en ese grupo estaba “Poni”, quien manifestó “viste lo que le pasó, viste lo que le pasó”. Allegados a la víctima sostuvieron que el día anterior, Poni y un hombre llamado “Marcelito” efectuaron disparos y arrojaron piedras a la vivienda.
Riesgos procesales
El fiscal solicitó que el imputado permanezca en prisión preventiva, en especial para preservar las declaraciones de los testigos, todos ellos vecinos del barrio, de la víctima y del imputado. Además, Torres precisó que “Poni” cuenta con tres condenas previas, y que al momento de los hechos se encontraba con medidas alternativas a la prisión preventiva desde agosto del 2020.
Con estos antecedentes, la posible pena que le puede corresponder en la presente causa será bastante alta en la escala penal, además de una posible declaración de reincidencia.
Incendio
Horas después del ataque, la vivienda del imputado se vio envuelta en llamas, probablemente como represalia por lo ocurrido. Un vecino, convocado como testigo de actuación por el personal actuante, y que también había sido testigo de la agresión a la menor, advirtió unas prendas de vestir a las que sindicó como las que vestía “Poni” al momento del ataque, y de esas prendas se secuestraron dos cartuchos de escopeta.
Al finalizar la audiencia, el fiscal Torres sostuvo desde el móvil de la radio en tribunales, que “Marcelito” estaba dentro de la vivienda cuando fue incendiada; actualmente se encuentra internado en el hospital Cullen y presenta un golpe en el cráneo.
“No quiero volver a la cárcel”
El imputado pidió declarar, a pesar de que la defensora le recomendó no hacerlo. El hombre sostuvo que la noche del ataque él no estaba en el barrio, y que lo había dejado a “Marcelito” para que le cuide la casa.
El sospechoso agregó que al día siguiente cuando volvió se encontró con su casa quemada, y que se puso a hablar con los policías que estaban en el lugar. En ese momento, las dos hermanas de la víctima que llegaban del hospital le dijeron a los uniformados “fue él”, y quedó detenido.
“Yo me tengo que defender, porque si no me mandan a la cárcel, y yo no quiero volver ahí a pasar frío, a pasar hambre. Yo salí de la cárcel porque cumplí”, sostuvo el imputado.
Al ser consultado sobre la declaración del imputado, Torres expresó al finalizar la audiencia que esa declaración no se condice con lo aportado en la causa con el resto de los testigos.
Audio ► La palabra del fiscal al finalizar la audiencia desde el móvil de la radio
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