Prisión preventiva para dos hombres que tirotearon una una barbería en Rosario y mataron a un niño de un año
La medida fue resuelta este lunes por el juez Gasparini; el niño se encontraba en brazos de su padre cuando fue alcanzado por un disparo, en la zona sur de Rosario.
El ataque armado a una barbería en Rosario causó la muerte de un pequeño de un año.
Los dos primeros detenidos tras un violento episodio ocurrido en una barbería en Rosario que terminó con la vida de un pequeño niño de un año quedaron en prisión preventiva, imputados como coautores del homicidio.
El encarcelamiento preventivo para los sospechosos, identificados como Mario Portillo y Alan Vallejos, fue dispuesto este lunes por la tarde, en una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
El caso está a cargo de la fiscal Agustina Eiris, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, quien imputó a Portillo por los delitos de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por uso de arma de fuego, lesiones dolosas leves agravadas por uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego de guerra, y a Vallejos por los mismos delitos, más la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
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Los detalles del caso fueron ventilados en una audiencia en el Centro de Justicia Penal de Rosario
Tiroteo y homicidio
La Fiscal les atribuyó a ambos imputados, quienes actuando en forma conjunta y coordinada con al menos tres hombres más aún no identificados, el haber causando la muerte del pequeño Gian Benjamín Mastrocola, y haber causado lesiones leves por disparos de arma de fuego en el hombro izquierdo a su padre, quien lo tenía alzado, mediante disparos efectuados hacia el domicilio de calle Melincue al 6100 de Rosario.
El día jueves 5 de marzo, minutos después de las 18, Portillo y Vallejos se hicieron presentes en el domicilio donde funciona una barbería perteneciente al papá del pequeño. Vallejo arribó a bordo de un Chevrolet Corsa gris en compañía de al menos dos hombres más; Portillo llegó a bordo de una motocicleta en compañía de otro masculino hasta el momento no identificado.
La fiscal relató que Portillo, sin mediar palabra, efectuó múltiples disparos de arma de fuego con un revólver calibre 38 largo contra las personas que se encontraban en el local, ocasionándole una herida de arma de arma de fuego a la altura del hombro izquierdo al dueño del local, y la muerte a su hijo Gian, que se encontraba en sus brazos.
Los dos sospechosos fueron detenidos poco después del crimen, mientras hay más personas no identificadas
Luego, los imputados se dieron a la fuga a bordo de los vehículos; Portillo fue aprehendido en la vía pública a metros del lugar por vecinos que lo retuvieron y le secuestraron el revólver utilizado para cometer el hecho.
En tanto, a Vallejo se le atribuyó haber tenido en su poder con fines de comercialización material estupefaciente, cocaína, con un peso de 306 gramos como así también el haber tenido en su poder sin contar para ello con la debida autorización legal el arma de fuego tipo pistola marca Colt, calibre 11.25 sin numeración visible, sin cargador de almacenamiento colocado, y 9 cartuchos intactos del mismo calibre 11,25 secuestrado en una bolsa, la cual conforme informe balístico poseía aptitud para el disparo, en su domicilio de calle Bacle al 6300.
Además, a Vallejo se el atribuyó que, momentos previos al ataque armado, se presentó en el domicilio de Melincué al 3100 de Rosario, junto con una persona hasta el momento no identificada, a bordo del Corsa ya mencionado y utilizando una manopla de hierro, y haberle causado lesiones a un joven que se encontraba en el lugar, así como el haber ocasionado daños en el vehículo marca Citroën Belingo.
El Corsa gris fue secuestrado en Patricios al 600 de Rosario; en ese instante el personal policial advirtió que Vallejos se daba a la fuga por la parte trasera del domicilio, y fue aprehendido en Escalante al 6300 de Rosario.
La fiscal Eiris explicó en la audiencia que hay ocho teléfonos celulares que deben ser peritados; tal vez los resultados de esas pericias arrojen resultados esclarecedores acerca del motivo de la balacera, que hasta el momento se presume un conflicto entre uno de los atacantes y el primo del dueño del local, que también se encontraba en el lugar al momento del ataque.