Otro ataque de perros en Santa Fe: un pitbull mordió a un nene de dos años en el Fonavi San Jerónimo
El episodio ocurrió este miércoles alrededor del mediodía. La abuela contó que lo trasladaron al Hospital Alassia, donde le realizaron curaciones y le dieron el alta a las pocas horas. El pitbull se prendió del brazo del menor, que fue auxiliado por su tío.
Un nene de dos años y diez meses fue trasladado al Hospital Alassia tras ser atacado por un pitbull en el barrio Fonavi San Jerónimo.
Un nene de dos años y diez meses fue trasladado al HospitalAlassia tras ser atacado por un pitbull en el barrio Fonavi San Jerónimo, en el sur de la ciudad de Santa Fe. El hecho ocurrió este miércoles alrededor del mediodía, en la manzana 2 del complejo habitacional, donde intervino la policía.
Según relató la abuela del menor al móvil de AIRE, el perro “salió de la nada y lo agarró. Se prendió del brazo. Mi nieto lloraba, le sangraba y se le hinchó todo”, describió. El chico fue trasladado en un vehículo particular para recibir las primeras curaciones, recibió una vacuna y luego fue dado de alta.
Aseguran que no es la primera vez que ese perro ataca
La mujer aseguró que no es la primera vez que el animal ataca. “No es la primera, ni la segunda ni la tercera vez que esa perra ataca. Cada vez que la largan, ataca a alguien”, afirmó con preocupación.
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Un adolescente de 16 años, tío del menor, fue quien reaccionó y logró correr al perro en medio del ataque. La familia sostiene que el animal pertenece a vecinos del barrio y que ya hubo episodios anteriores.
pitbull barrio fonavi san jeronimo (1)
El pitbull mordió al nene de dos años en el brazo, que fue curado en el Hospital Alassia.
Además, la abuela del nene contó que la policía le afirmó que el perro no tiene ninguna vacuna, por lo que Tomás tiene que someterse a las inyecciones necesarias, más allá del tratamiento de la herida de la mordida.
En el lugar trabajó el Comando Radioeléctrico y la Policía Ecológica. La abuela del niño dijo que al momento de su llegada los dueños del perro no respondían a los llamados ni abrían la puerta de la vivienda. La situación generó tensión y preocupación entre los vecinos, que reclaman medidas para evitar nuevos ataques.