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Policiales Los Monos | Rosario | Narcotráfico en Rosario

Los Monos: un clan familiar que se transformó en una franquicia criminal

La banda que nació en el barrio La Granada hace dos décadas está dividida en cuatro partes. Guille Cantero es el más poderoso y a pesar de que está preso desde hace diez años logró expandir su poder a casi toda la geografía rosarina.

La banda de Los Monos mutó su fisonomía y estructura a lo largo de la última década, a partir de la muerte y la detención de sus integrantes. Pero además esa dinámica logró atomizar y a su vez expandir la organización, que antiguamente tenía el liderazgo central de Claudio "Pájaro" Cantero, asesinado el 26 de mayo de 2013.

Hoy la banda más conocida de Rosario, que tiene trascendencia incluso por fuera de las fronteras de la ciudad, está dividida en cuatro partes, que no son iguales. Cada una de las llamadas terminales actúa de manera independiente. Ya no es un clan familiar como el que surgió hace dos décadas en el barrio La Granada. Esta fragmentación parecería a simple vista representar una debilidad, pero esa mirada no parece real, sobre todo si la tabulación que se hace es en base a la generación de violencia y al poderío económico, que es mucho mayor al de hace diez años atrás.

El crimen de Nahuel Cantero, de 20 años, nieto del fundador de Los Monos Máximo Cantero, que está preso, el viernes pasado muestra cómo los engranajes de violencia moldean una organización narcocriminal que sigue siendo rústica pero que alcanza niveles de recaudación muy altos.

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La escena del crimen del nieto de

La escena del crimen del nieto de "Viejo" Cantero.

El más poderoso de la banda sigue siendo Ariel Guille Cantero, quien está preso en el penal de Marcos Paz. Guille, detenido desde hace más de una década, fue el más violento de la banda, y quien logró expandir el negocio criminal por fuera de las fronteras de la zona sur. Acumuló más poder en las siete cárceles por las que pasó que en libertad. Sumó en los últimos años más de 100 años de condena y todavía tiene juicios pendientes en la Justicia federal, como una causa por lavado de dinero, cuya fotografía es antiquísima.

Guille es el dueño de una especie de franquicia que opera en distintas zonas de Rosario y en el área metropolitana, como Pérez y el excordón industrial. Todos los viernes las diferentes vertientes que alimentan sus bolsillos rinden su recaudación a gente vinculada a su pareja Vanesa Barrios. Ese dinero, como determinaron varias causas, termina en cuevas financieras para obtener dólares blue, una divisa que sirve para evitar que la inflación deteriore esa renta pero además es imprescindible para adquirir la cocaína que se vende en los racimos de búnkeres que están distribuidos en todos los barrios de Rosario.

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"Guille" Cantero desde de la prisión en uno de los juicios por balaceras a edificios y casas de jueces.

El líder de Los Monos recauda de cada terminal que domina y opera en distintos sectores de la ciudad. Él no arriesga nada, salvo su reputación de mafioso. Por eso es implacable con el que no le cumple. En comunicaciones con Guille Cantero que se expusieron en una causa por homicidios en San Lorenzo, el narco Marcos Mac Caddon, un hombre que ofertaba usar esa franquicia le ofertó a Cantero darle 1,5 millones por semana si le daba la venia para vender droga en la zona de San Lorenzo.

“Estamos hablando de un negocio grande. Por eso te lo quiero ceder esto a vos para que me des el apoyo. Antes te daban 600 lucas. Yo te voy a dar 1.000.000 por semana”, le ofreció Mac Caddon a Cantero, a través de un audio de Whatsapp que le llegó a través de la “operadora narco” en Marcos Paz.

Desde la cárcel, Gille logró establecer esas reglas tan particulares que se mantienen en base a un poder intacto que mantiene: decidir sobre la vida y la muerte. Los “gerentes” de esas terminales también están presos, como Pablo Nicolás Camino, detenido desde 2015 con una condena a 24 años por, entre otros delitos, dos homicidios. Su negocio es la venta de drogas desde el pabellón de alto perfil de Piñero.

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Guille Cantero, actualmente purga una condena por 62 años de prisión.

Guille Cantero, actualmente purga una condena por 62 años de prisión.

La otra vertiente es la que encabeza Carlos Escobar, conocido como Toro. Está en un calabozo desde 2013, y suma condenas por asesinato y narcotráfico. En el norte de Rosario, con base en San Lorenzo y otras localidades del cordón industrial, la gerencia está a cargo de Leandro Vinardi, que desplazó a alfiles de Esteban Alvarado a costa de centenares de balas y muertos. Vinardi está preso también. Otra pata en la estructura la encabeza Matías César, otro convicto, con poder en el oeste de Rosario, donde también interactúan otros personajes de la geografía narco en crecimiento. Además, estos subgrupos se dividen tareas.

Por ejemplo, la banda de Vinardi roba autos que sirven para trasladar a los soldaditos de César cuando van a ejecutar una balacera. El fiscal Matías Edery recuerda que en casos excepcionales actuaron todos juntos, como cuando fueron a vengar el intento de homicidio de Mariana Ortigala, testigo del juicio contra Esteban Alvarado.

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¿Cuántos personas podrían integrar estas bandas que tributan a Cantero? En la justicia no lo pueden calcular. Porque el mapa cambia todo el tiempo. Lo único que no se altera es que un porcentaje del dinero que se recauda llega a la cima, donde está Guille Cantero. ¿Cuánta plata va a parar a las arcas del líder de Los Monos? Tampoco se sabe en la Justicia. Un investigador aporta que cada búnker recauda unos 3 millones de pesos por semana. A la par del negocio de la venta de drogas interactúan otros emprendimientos criminales que están en apogeo, y que muchos que de los que manejan búnkeres también incursionan en las usurpaciones de casas y en las extorsiones.

Una pata de Los Monos tiene un rol clave en este negocio, como es la que conduce Celestina Contreras, la madre de Guille Cantero, que está actualmente detenida. La Cele, como le dicen en el barrio, maniobra en el mundo criminal con Dylan Cantero, el hijo menor que tuvo con El Viejo.

En enero pasado, a este joven de 18 años lo detuvieron a caballo y armado persiguiendo a otro grupo. Su madre fue condenada en 2018 a 10 años de cárcel por narcotráfico, cobraba una serie de planes sociales, como la Asignación Universal por Hijo, el Programa de Seguridad Alimentaria de Santa Fe, Ayuda Social de Urgencia, por Dylan y su hermana Mariana que eran menores en esa época. Era el único ingreso formal que tenía. El cobro de los planes sociales va a contramano de los bienes que acumula Contreras.

Celestina tiene un dominio puramente barrial, que en la zona tiene peso. Se calcula que con las usurpaciones acumuló unas 90 casas que alquila de manera informal y le sirven para mantener a ese sector de la familia. Antes de caer otra vez presa en abril pasado durante las tardes se sentaba en una mesa en la puerta de su casa a tomar mate con otras vecinas, mientras los soldaditos en tres autos custodiaban la zona.

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Lorena Verdun,  el día que fue juzgada en el Centro de Justicia Penal.

Lorena Verdun, el día que fue juzgada en el Centro de Justicia Penal.

El otro sector de la nueva generación es el que lidera Luciano Cantero, de 19 años, que está preso desde enero pasado, cuando también detuvieron a su madre Lorena Verdún, actualmente detenida en el penal de Ezeiza por narcotráfico. Lucho es el hijo de Pájaro Cantero, y con la chapa mística de su padre ganó espacio en la geografía narco de manera desenfrenada, algo que –aunque parezca paradójico- generó resquemor con su tío Guille que le reclamaba que actuara con menos virulencia. Lucho está acusado, entre otros delitos, de disparar más de 50 balazos a un móvil policial a fines del año pasado.

El cuarto sector de Los Monos es hoy uno de los más importantes después del que conduce Guille, y es el que domina Máximo Cantero, el fundador de la banda, que como todos los protagonistas de este informe también está preso. Después de que fuera detenido en abril pasado ganó jerarquía dentro de esta línea Nahuel Cantero, nieto del Viejo. El viernes a la madrugada este muchacho de 20 años fue ejecutado en la puerta de su casa en el barrio Tío Rolo.

Nahuel Cantero era el que manejaba la recaudación y el abastecimiento de los búnkeres y puntos de venta de droga que pertenecen al Viejo, el padre de Ariel Cantero. El dominio era bien territorial, focalizado en los barrios Tío Rolo, donde vivía Nahuel Cantero, y en Vía Honda, donde su abuelo vivía y tenía el comedor comunitario Copa de Leche Gauchito Gil.

La pareja de Máximo Cantero, Rosa Bibiana Monteros, quien también está presa actualmente, fue la tutora legal del joven asesinado este viernes hasta cuando fue mayor de edad hace dos años. Su madre Elizabeth Cantero murió en la cárcel de mujeres el 18 de enero de 2016, luego de que esta mujer, que atravesaba una crisis por sus adicciones, agredió a otra interna que tenía una beba de ocho meses. Elizabeth murió de un paro cardíaco pero su cuerpo tenía rastros de haber sido salvajemente golpeada por las otras internas.

Su hijo Nahuel, que en ese momento tenía 14 años, quedó al cuidado de Bibi Monteros, que manejaba el comedor y otros negocios poco claros que están siendo investigados por los fiscales Valeria Haurigot y Franco Carbone.

Tras la detención de su extutora y su abuelo, Nahuel sumó responsabilidades en el manejo de la empresa criminal que tenía base territorial en Vía Honda y en Tío Rolo en el Fonavi de calle Lavalle. Se desconoce quién podría haber estado detrás del asesinato del sobrino del fundador de la banda de Los Monos, pero se sospecha que esta ejecución tiene que ver con el negocio criminal de la venta de drogas.