menu
search
Policiales | Los Picudos | Los Monos | Rosario

Las "metras caseras" con silenciador que se fabrican en Rosario y sirvieron para el ataque al policía Gabriel Sanabria

En lo que va de este año se secuestraron cuatro ametralladoras fabricadas de forma artesanal en Rosario. La policía investiga al armero que las confecciona de manera clandestina. Son armas poderosas calibre 9 milímetros.

¿Se fabrican de manera ilegal armas en Rosario? El interrogante empezó a hacerse más fuerte durante las últimas semanas, tras la aparición en distintos allanamientos y operativos de cuatro ametralladoras “caseras”, es decir, fabricadas de manera artesanal, pero que tienen un poder de fuego devastador. No sólo porque son de un calibre poderoso, como es 9 mm, sino porque pueden disparar 17 proyectiles en segundos, algo que hace casi imposible controlar el arma. Otra de las características es que las ametralladoras que se secuestraron tenían silenciador, también fabricado de manera artesanal.

Hay otra particularidad en torno a este tema: dos de estas ametralladoras caseras, casi idénticas, fueron secuestradas en manos de menores de edad. Una se incautó en los allanamientos que se realizaron horas después del ataque al suboficial Gabriel Sanabria, que aún se encuentra internado –mejoró su estado de salud en las últimas horas- por las graves heridas que le provocaron los diez disparos que recibió.

Sanabria fue atacado durante un control vehicular en la zona sur de Rosario. Desde un auto le dispararon con dos ametralladoras. Una era una Palm1, un arma automática que se desarrolló en los años 60 en la exfábrica de armas Domingo Matheu, que es una copia del modelo norteamericano de la M3 A1. La otra ametralladora era casera. Y es un calco de la MAC 11, un arma de origen estadounidense desarrollada en la década del 70.

Armas 1.jpg
Otro ejemplo de las ametralladoras caseras que se fabrican armeros clandestinos en Rosario.

Otro ejemplo de las ametralladoras caseras que se fabrican armeros clandestinos en Rosario.

Entre los detenidos por este hecho están los integrantes de un grupo chicos de Villa Gobernador Gálvez, que los apodan Los Picudos. La mayoría de los miembros de esta banda de sicarios rústicos son menores de edad, entre ellos, Franco, de 14 años, que quedó en libertad, y que también habría participado en el homicidio de una beba de un año y siete meses en Villa Gobernador Gálvez.

El domingo pasado apareció otra ametralladora casera en manos de otro niño. En un operativo de rutina en la localidad de Pérez efectivos policiales detienen a Jonatan D., un chico de 14 años, que dentro de un bolso llevaba este tipo de armas artesanales, con un silenciador, y 16 municiones 9 mm. Las sospechas de los investigadores es que este chico, que quedó en libertad porque es inimputable, se dirigía a disparar contra el frente de una casa en esa localidad vecina a Rosario.

Sanabria.jpeg
Con una de estas armas se atacó el policía Gabriel Sanabria, que sigue luchando por su vida en el Heca en Rosario.

Con una de estas armas se atacó el policía Gabriel Sanabria, que sigue luchando por su vida en el Heca en Rosario.

La tradicional tumbera derivó a la fabricación de esta nueva arma, que tiene un alto poder de fuego. Con las tumberas hubo discusiones durante las últimas décadas entre los jueces de considerarlas o no armas de guerra. Pero esa situación se zanjó y hoy la jurisprudencia dejó firme la posición de que son consideradas armas letales. Con estas ametralladoras no habría discusión alguna.

La investigación de la Agencia de Investigación Criminal apunta a que este tipo de armas artesanales se fabrican en Rosario. Hay varias puntas en esta pesquisa, pero una de ellas apunta a que un hombre que se desempeñaba en la industria metalúrgica y que posee la maquinaria para confeccionarlas podría estar detrás de la provisión de estas “herramientas”, como se apoda en la jerga narco a las armas.

Este tipo de ametralladoras funciona de manera particular, según un especialista consultado por AIRE. Sólo se pueden utilizar en la versión automática. Es decir, disparan sin parar hasta que se terminan las municiones del cargador, que tiene capacidad para 17 balas. Los cargadores que se secuestraron son pistolas Bersa TPR 9 y de la versión más antigua Thunder 9 mm.

Es decir, cuando se aprieta el gatillo se disparan todos los proyectiles. Por eso las diseñaron con un seguro de empuñadura. Sólo se cortan los disparos si el que manipula el arma suelta el “mango” de la “metra”.

Armas 3.jpg
Este año se secuestraron cuatro ametralladoras caseras en allanamientos y operativos en Rosario.

Este año se secuestraron cuatro ametralladoras caseras en allanamientos y operativos en Rosario.

Esta tecnología que parece rústica, que empezó a aparecer en Rosario, parece diseñada para las balaceras, de acuerdo a la visión de un investigador de la AIC. Porque son armas que no tienen precisión sino que sirven para disparar gran cantidad de municiones en muy poco tiempo. Un ejemplo serían los clásicos ataques a los frentes de las casas, en los que generalmente dos jóvenes en moto paran frente a una vivienda y tiran a la fachada. No es imprescindible la precisión sino el terror que genera el sonido de la “metra” y la gran cantidad de agujeros que dejan las balas. Pueden disparar 17 tiros en sólo cinco segundos.

Para esa clase de “objetivos” se habían empezado a usar hace unos años las pistolas semiautomáticas, con cargadores largos de 30 disparos. A esas armas se les hace una transformación que no es muy sofisticada para que tiren todo el cargador. Pero el problema reside en que no se consiguen tan fácilmente cargadores largos ni tampoco circulares, que soportan más municiones. Las “metra” caseras son un paso más adelantado en la búsqueda de generar pánico.

Uno de los “armeros clandestinos” que se dedicaba a hacer este tipo de adaptaciones a las armas fue detenido en el año 2013, en la zona sur de Rosario. En el taller de este hombre, que en ese momento tenía 63 años, apodado Papá Pitufo, se secuestró un arsenal. En ese momento se dijo que el taller ubicado en Khantuta al 1700, en pleno barrio Las Flores, era la “armería” de la banda de Los Monos. Ese operativo se hizo en el marco de la investigación del atentado al exgobernador Antonio Bonfatti, pero no aparecieron allí las armas que se habrían usado en el ataque a su casa.

LOS MONOSARIEL GUILLE CANTERO.jpg
En el 2013 se detuvo a un armero clandestino en Rosario, apodado Papa Pitufo. Le encontraron un arsenal y se sospecha que eran armas para Los Monos.

En el 2013 se detuvo a un armero clandestino en Rosario, apodado Papa Pitufo. Le encontraron un arsenal y se sospecha que eran armas para Los Monos.

Papá Pitufo se dedicaba a modificar armas para hacerlas más poderosas. Por ejemplo, transformaba las carabinas 22, según recuerda un policía, en automáticas –según contó una fuente policial-, a las que les agregaba silenciadores artesanales. Después del allanamiento a ese taller ilegal un hijo del armero fue asesinado.

A diferencia de esa época, en la que se produjo en allanamiento a Papá Pitufo, ahora en Youtube se publican tutoriales para fabricar armas caseras con pocas herramientas. Un muchacho de 23 años, oriundo de Monte Grande, provincia de Buenos Aires, fue detenido en 2017 por confeccionar armas ilegales. Según publicó Infobae, había subido 17 videos a la red social en los que explicaba paso a paso cómo confeccionar armamento de calibres pesados, como 9 mm.

Una hipótesis que manejan en la AIC es que el armero clandestino que confecciona las ametralladoras caseras es un exmetalúrgico, probablemente retirado, que se quedó con maquinarias que usa ahora para confeccionar estas armas sumamente letales, que sirvieron para dispararle al suboficial Gabriel Sanabria, que está internado desde el 28 de mayo pasado.