La muerte de Omar Bonacci en Santo Tomé y un interrogante: ¿qué encuadre jurídico puede tener el caso?
El hombre de 73 años murió tras discutir y pelear con un motociclista de 35, cuando ambos circulaban por Avenida 7 de Marzo de Santo Tomé.
El lugar en donde ocurrió la discusión que terminó con el desenlace fatal.
Fiscalía investiga por estas horas la muerte del exdirigente de Colón, Omar Bonacci, ocurrida en el marco de una pelea originada a partir de una discusión por el transito que tuvo lugar en la ciudad de Santo Tomé.
Te podría interesar
Por el caso, el fiscal a cargo de la investigación, Gonzalo Iglesias, ordenó que el cuerpo de Bonacci sea trasladado la Morgue Judicial para su autopsia ante el Cuerpo Médico Forense y así determinar un elemento clave para el legajo judicial: la causa de muerte del hombre de 73 años.
No obstante, ordenó el arresto preventivo del agresor, el cual fue identificado como Marcelo A., de 35 años, y el cual aguarda que el fiscal decida si ordena su libertad o lo lleva a audiencia imputativa en tribunales.
De hacerse efectiva la segunda opción, surgen una serie de interrogantes sobre qué encuadre jurídico le dará la Fiscalía al hecho ocurrido durante la noche del lunes, sobre Avenida 7 de Marzo y su intersección con Moreno.
Discusión, pelea y muerte de Omar Bonacci
Según indicaron fuentes policiales, el suceso se dio cerca de las 21, cuando Bonacci circulaba a bordo de un Toyota Yaris y Marcelo A. al mando de una Motomel Bliz.
Tras una mala maniobra en el tránsito, ambos discutieron y en un momento dado, el conductor de la moto le pegó una trompada que provocó la caída del Bonacci y su posterior deceso.
Un rato después, arribó la policía y desde entonces se inició proceso judicial que tiene al motociclista detenido y a la espera de que se resuelva su situación procesal en la Fiscalía de Homicidios del MPA, en donde se tramita el legajo judicial.
Una muerte y múltiples escenarios
Por estas horas, Fiscalía y policía buscan evidencias que permitan esclarecer cómo se dio el suceso fatal y así determinar qué encuadre jurídico se le da al caso.
Al respecto, uno de los escenarios que podría presentarse es que el fiscal considere que lo ocurrido fue un homicidio preterintencional (cuya pena es de 1 a 3 años de prisión) al entender que el agresor quiso causar un daño o lesión en Bonacci pero provocó su muerte al caer al piso y golpearse o descompensarse.
Otra opción es que se encuadre el hecho como un homicidio en estado de emoción violenta, que se da cuando una persona mata a otra mientras atraviesa una alteración psíquica, provocada en el momento por un estímulo externo. Tal situación puede tener una sanción de 3 a 6 años de cárcel.
No obstante, pueden existir otras calificaciones del hecho: que el hecho es considerado como un homicidio culposo porque el autor actuó sin dolo y con imprudencia, negligencia o impericia; o, en su defecto, que actuó con dolo, aunque hasta el momento no trascendió un dato que indicara ello.







