La crió la partera Dolly en Santa Fe y a los 15 años descubrió que era una hija apropiada: "Se va a llevar mi identidad a la tumba"

Silvina Garrido fue criada por Dolly Viale de Garrido, investigada en Rosario por apropiación de bebés. Ahora espera un ADN ordenado por la Justicia para avanzar en la búsqueda de su identidad, secreto que consideró que la partera "se llevará a la tumba".

Silvina Garrido (derecha) fue apropiada y criada por Dolly Viale de Garrido (izquierda), investigada por apropiación de bebés.

Silvina Garrido (derecha) fue apropiada y criada por Dolly Viale de Garrido (izquierda), investigada por apropiación de bebés.

Silvina Garrido tenía 15 años cuando Dolly Viale de Garrido, la partera que es investigada por apropiación de bebés durante casi 20 años en Rosario, le contó que no era su hija biológica. La confesión llegó en 1983, cuando Argentina recuperaba la democracia, aunque para Silvina no significó conocer toda la verdad: Dolly nunca le reveló quiénes son sus padres biológicos.

“Me lo ocultó 15 años y me decía que no hablara con nadie sobre mi origen”, contó Silvina en diálogo con Santa Siesta, en AIRE. Su historia tiene una particularidad que es central en la investigación: fue criada por la misma partera que hoy está siendo investigada por la apropiación de bebés en Rosario.

Dolly le contó a los 15 años que no era su hija

Silvina recordó que volvió del colegio un día como cualquier otro y que Dolly la siguió hasta su habitación para hablar con ella. Le dijo que no la había tenido “en su panza”, pero que sí la tenía “en su corazón”.

La joven ya tenía indicios. Durante varios años, compañeras de los colegios a los que asistió le habían dicho que no era hija biológica de Dolly. Cada vez que llevaba esos comentarios a su casa, según recordó, la partera intervenía en el colegio y hacía gestiones para que las jóvenes que habían hecho esos comentarios no pertenezcan más a esa institución.

Después de la revelación, el silencio continuó. Silvina contó que Dolly no quería que hablara del tema con nadie y que tampoco quería que se lo contara a sus hermanos, que sí son hijos biológicos de la mujer.

Durante su adolescencia comenzó a buscar respuestas y llegó hasta el Hospital Roque Sáenz Peña, pero no logró obtener información sobre su origen. Con el tiempo, desistió y continuó con su vida.

Dolly Viale de Garrido (izquierda) y Silvia Garrido (derecha).

Dolly Viale de Garrido (izquierda) y Silvia Garrido (derecha).

La infancia de Silvina frente al Batallón 121

La historia de Silvina también está atravesada por el lugar donde pasó su infancia. Vivía frente al Batallón 121, en la zona sur de Rosario, durante la última dictadura militar. Aquel lugar fue un centro clandestino de detención desde 1976 hasta 1980.

Según su testimonio, militares iban hasta su casa para pedirle a Dolly que asistiera partos de mujeres detenidas en el batallón. Silvina aclaró que no puede saber si esas mujeres eran desaparecidas.

Sin embargo, conserva una escena de cuando tenía 7 u 8 años. Desde la terraza de su casa podía ver la zona de enfermería del batallón y una vez observó a tres mujeres embarazadas, vestidas de la misma manera.

“Me llamó poderosamente la atención porque yo no veía ninguna mujer. Era un lugar de hombres y de chicos de 18 años”, recordó. Cuando preguntó qué hacían esas mujeres allí, recibió la respuesta de que eran esposas de los soldados.

Con el paso de los años, Silvina comenzó a reinterpretar aquellos recuerdos y a relacionarlos con el vínculo que Dolly mantenía con los militares. A su vez, vinculó ese contexto con la confesión que recibió en 1983, año en el que culminó la dictadura militar.

LEER MÁS ► Investigan a una partera de Rosario por "separar bebés de sus madres y entregarlos por dinero"

De hija apropiada a denunciante: ahora espera un ADN

Silvina nunca pudo conocer a su familia biológica. Según sostuvo, cree que Dolly se llevará ese secreto a la tumba porque revelar su origen implicaría reconocer lo ocurrido.

Su historia tomó otro rumbo cuando uno de los primeros denunciantes se comunicó con ella para pedirle información que pudiera ayudarlo en su búsqueda de identidad. Silvina le contó que estaba en una situación similar y, en primer lugar, aceptó participar como testigo.

Luego, por recomendación de la Fiscalía, decidió realizar su propia denuncia. Desde entonces, su historia quedó incorporada a una causa que continúa sumando testimonios: uno de los fiscales que lleva adelante la acusación en esta causa recibió en los últimos días 60 denuncias relacionadas.

La investigación alcanza a Dolly Viale de Garrido y a su hermana, Silvia Viale, también partera. La Justicia Federal investiga hechos de apropiación de bebés ocurridos entre 1968 y 1986 y avanza con nuevos testimonios y estudios genéticos de los denunciantes.

Las más leídas