menu
search
Policiales robo | remisero | Santa Fe

Intentaron asaltar a un remisero en Barrio Coronel Dorrego: "Me tiraron a matar"

En horas de la mañana de este domingo, un remisero sufrió un violento intento de robo en el norte de la ciudad de Santa Fe, luego de dejar a una pasajera. Varios individuos interrumpieron su circulación y quisieron abrir las puertas del coche. Tras el intento fallido, balearon el parabrisas del auto. La víctima del hecho habló con AIRE.

“Se me atravesaron adelante y quisieron abrir las puertas. Como no pudieron, uno de ellos apoyó el revolver contra el parabrisas y disparó. Me tiró a matar”. Así relató a AIRE, Alejandro -un remisero santafesino- el violento intento de robo que sufrió en la madrugada de este domingo en el norte de la ciudad de Santa Fe.

robo remis3.jpg
El chofer, que afortunadamente no sufrió heridas, sostuvo que el disparo no trajo mayores consecuencias “porque no tomó recorrido suficiente, si no yo ya sería una estadística”.

El chofer, que afortunadamente no sufrió heridas, sostuvo que el disparo no trajo mayores consecuencias “porque no tomó recorrido suficiente, si no yo ya sería una estadística”.

El hecho ocurrió en inmediaciones de Azcuénaga, entre Lavalle y Güemes, Barrio Coronel Dorrego. En diálogo con el programa Algo que Decir, que se emite todos los domingos por Aire de Santa Fe, Alejandro comentó que el intento de robo se produjo luego de dejar a una pasajera. “Tomo Azcuénaga para salir, y entre Lavalle y Güemes me salen de la nada estos muchachos, que son los mismos de siempre, y se atraviesan adelante. Quieren abrir las puertas y como no pudieron, uno de ellos, apoyó el revolver contra el parabrisas y disparó”.

El chofer, que afortunadamente no sufrió heridas, sostuvo que el disparo no trajo mayores consecuencias “porque no tomó recorrido suficiente, si no yo ya sería una estadística”.

Al referirse a los delincuentes, Alejandro aseguró que “son los mismos de siempre. Y no vale la pena hacer la denuncia porque es ir a perder el tiempo. La comisaría de General Paz (8°) no existe”.

De todos modos, y pese al temor por lo ocurrido, el trabajador del volante admitió que “me pasó, la puedo contar pero no puedo parar. Mañana hay que seguir trabajando”.