Este domingo, en los tribunales provinciales, la justicia imputó al nuevo detenido que tiene la causa que investiga el millonario robo a un pago fácil de Mendoza y 9 de julio, pleno microcentro de la ciudad de Santa Fe, ocurrido en octubre de 2022. Se trata de Mauro Gustavo Borghi, a quien se lo acusa de ser coautor de robo doblemente calificado por ser realizado en poblado y en banda (en una zona urbana) y por escalamiento (ya que la causa reveló que escalaron tapiales y muros para llegar hasta el techo del local que fue atracado).
El hecho se produjo en un inmueble que está en la esquina de 9 de Julio y Mendoza, en pleno centro de la ciudad de Santa Fe y a una cuadra de la sede del Ministerio de Seguridad ubicada en 9 de julio y Primera Junta. Los delincuentes ingresaron por el techo del depósito y, una vez dentro del local, violentaron la caja fuerte para hacerse de una alta cifra de dinero que se intenta precisar. De todas formas, fuentes investigativas confirmaron a AIRE que el faltante supera los $40 millones.
El ingreso al local se hizo cortando las chapas del techo y luego los ladrones ataron una soga de uno de los tirantes del techo para descolgarse hacia el interior del negocio con todas las herramientas que utilizaron para cometer el ilícito. En el lugar se encontraron amoladoras y taladros, entre otras cosas. También se constató que el sistema de videovigilancia con el que contaba el lugar había sido inutilizado por los delincuentes.
Por el caso, se encuentran detenidos con prisión preventiva, Maximiliano Pérez, Sebastián “Avión” Gorosito (40), José Mora (37) y Juan Cruz Paiva (42), los cuales -al igual que Pérez- fueron imputados como coautores de robo doblemente calificado por ser realizado en poblado y en banda (en una zona urbana) y por escalamiento (ya que la causa reveló que escalaron tapiales y muros para llegar hasta el techo del local que fue atracado).
Según la reconstrucción de los hechos, Gorosito trasladó -a bordo de un Toyota Corolla gris- a Paiva y un hombre que se encuentra prófugo hasta la esquina del local de servicios cerca de las 2 de la madrugada de aquel 9 de octubre. Ambos se bajaron y fueron hasta una cochera lindera del comercio, treparon el portón y se subieron a un techo.
A la secuencia se sumó -según la Fiscalía- José Mora quien fue hasta a la esquina del negocio y cortó el cable de fibra óptica para así impedir que alarma suene y advierta la faena criminal emprendida por la banda.
Paiva y otro de los delincuentes treparon hasta los techos y al llegar a la parte superior del negocio realizaron un corte en la chapa y luego un boquete en el cielo raso. Luego descendieron con sogas y se dirigieron hasta donde estaba la caja fuerte a la cual le aplicaron tres agujeros en la zona de la cerradura y lograron abrirla. De adentro sacaron el dinero y lo cargaron en bolsas, que fueron sacadas por el mismo lugar por el cual ingresaron.
Una vez afuera del local, pasó Pérez -según la imputación- a bordo de un Suzuki Fun blanco y junto a la banda cargó el millonario botín para posteriormente escapar de la zona.
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