Habló un denunciante de la causa de la partera rosarina que robaba bebés y reveló una confesión de su mamá: "Yo te compré"
Eduardo Saigo contó en AIRE cómo descubrió que había sido apropiado a partir de una confesión de su mamá y denunció a la partera que figura en su partida de nacimiento, Silvia Viale, hermana de la partera Dolly, el foco de la investigación.
La causa investiga episodios ocurridos en el área de Maternidad del Hospital Roque Sáenz Peña de Rosario entre 1968 y 1980.
Eduardo Saigo se enteró a los 35 años de que era adoptado. Dos décadas después, decidió denunciar ante la Justicia Federal de Rosario a la partera que figura en su partida de nacimiento y que, según su testimonio, intervino en la entrega de bebés a familias que buscaban adoptar.
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Su caso forma parte de una investigación que reúne múltiples denuncias y cuyo juicio a la obstetra Dolly Viale de Garrido por robo de bebés sumó este miércoles el rechazo de un pedido de proscripción por parte de la defensa.
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“Me enteré que era adoptado cuando tenía 35 años”, contó Eduardo en diálogo con AIRE, en el programa Santa Siesta. Cuando comenzó a reconstruir su historia junto a su madre, ella le dijo que la partera que había firmado su certificado de nacido vivo era la misma persona con la que había tenido contacto durante el embarazo y agregó una frase que, según relató, marcó su historia: “Yo te compré”.
Saigo nació el 29 de mayo de 1970, pero fue inscripto en el Registro Civil el 3 de junio de ese año. Según explicó, durante años no pudo avanzar sobre las dudas que le generaba su origen hasta que concretó una denuncia formal ante la Fiscalía Federal de Rosario.
En su testimonio, Eduardo también intentó reconstruir el contexto en el que, según sostiene, se producían estas entregas. Contó que durante aquella época se publicaban avisos en los diarios dirigidos a mujeres embarazadas que tenían dificultades económicas y les ofrecían trabajo doméstico, alojamiento, comida y un salario.
Según su relato, muchas de esas jóvenes se encontraban en situaciones de vulnerabilidad y permanecían durante el embarazo en viviendas particulares. Eduardo señaló que, a partir de su propia historia y de los testimonios que comenzó a conocer al incorporarse al grupo de denunciantes, sospecha que ese mecanismo pudo haber sido utilizado para captar a mujeres que luego eran separadas de sus hijos.
El denunciante también señaló que las denuncias que comenzaron a conocerse no se limitarían a personas nacidas durante un período puntual. Mencionó casos que se remontan a la década de 1960 y otros correspondientes a personas nacidas hasta mediados de los años 80.
Según contó, además, hay personas que actualmente viven en distintas provincias argentinas y en otros países que buscan reconstruir su origen en base a dudas cuyos orígenes podrían tener que ver con esta causa.
En su testimonio, Eduardo también intentó reconstruir el contexto en el que, según sostiene, se producían estas entregas. Contó que durante aquella época se publicaban avisos en los diarios dirigidos a mujeres embarazadas que tenían dificultades económicas y les ofrecían trabajo doméstico, alojamiento, comida y un salario.
Según su relato, muchas de esas jóvenes se encontraban en situaciones de vulnerabilidad y permanecían durante el embarazo en viviendas particulares. Eduardo señaló que, a partir de su propia historia y de los testimonios que comenzó a conocer al incorporarse al grupo de denunciantes, sospecha que ese mecanismo pudo haber sido utilizado para captar a mujeres que luego eran separadas de sus hijos.
La foto que encontró después de la muerte de su madre
Uno de los elementos que Saigo incorporó a su presentación judicial es una fotografía que encontró entre las pertenencias de su madre después de su fallecimiento. En la imagen aparecen sus padres adoptivos junto a una adolescente de aproximadamente 15 años a la que nadie de su familia pudo identificar. “Yo esta foto la pude mostrar a toda mi familia, a todos los que ya han fallecido, y nadie, absolutamente nadie la conoce”, relató.
Eduardo sospecha que esa joven podría ser su madre biológica, aunque reconoce que no tiene elementos para confirmarlo. “Yo no descarto que haya sido una de esas chicas captadas”, sostuvo.
El denunciante explicó que entregó la fotografía y otros documentos a la Fiscalía como parte de su presentación. También contó que actualmente él y otras personas que se incorporaron al grupo de denunciantes realizan estudios de ADN ancestral para intentar reconstruir sus vínculos familiares. Según explicó, algunos integrantes ya encontraron coincidencias con familiares a través de esas herramientas.
Una investigación que suma denuncias
Saigo señaló que inicialmente se hablaba de unas 12 denuncias vinculadas con la partera Dolly, pero que en la Fiscalía Federal de Rosario se contabilizaba un número mayor de presentaciones.
Por su parte, explicó que él denunció a otra partera que figura en su partida de nacimiento, llamada Silvia Viale, que es hermana de Dolly.
La investigación busca determinar cómo se produjeron las inscripciones y entregas de bebés y qué personas pudieron haber intervenido en esos procedimientos. En ese contexto, Saigo también pidió que quienes hayan recibido como explicación que sus hijos habían nacido muertos y tengan dudas sobre sus orígenes se acerquen a la Justicia para aportar información.
El Área Investigación y Litigio de Casos Complejos, de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas de la Unidad Fiscal Rosario, puso a disposición el correo electrónico [email protected] para quienes puedan aportar información vinculada con los hechos investigados o requieran asistencia.
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El origen del caso
La denuncia que originó la investigación fue presentada por C.E.M.Q. ante la Unidad Fiscal Rosario el 15 de abril de este año. La mujer relató que durante años tuvo dudas acerca de su origen biológico y en 2012 decidió pedirle a la persona que figura en el acta de nacimiento como su madre que se realizara un examen de ADN.
El análisis realizado determinó que no existía vínculo biológico con A.T.B., quien figuraba como su madre en la partida de nacimiento, con una probabilidad de vínculo del 0,0 por ciento.
La denunciante detalló que su identidad fue suprimida mediante una maniobra ilícita coordinada por la obstetra “Dolly”, a quien sus padres de crianza le habrían pagado una suma de dinero para acceder a la entrega de la niña.
Según la pesquisa, para concretar la inscripción se insertaron declaraciones falsas en un instrumento público, donde la imputada certificó, en su carácter de partera, que el nacimiento había ocurrido en el Hospital Roque Sáenz Peña e inscribió falsamente a E.A.Q. y A.T.B. como los progenitores biológicos.
La mujer señaló que su madre de crianza le confesó, antes de fallecer, que su nacimiento real habría ocurrido cerca del 27 de diciembre de 1969, pese a que la partida fue confeccionada el 9 de enero de 1970 y consignó como lugar de nacimiento el Hospital Roque Sáenz Peña.
La víctima describió su crianza como una situación atravesada por el silencio respecto de sus orígenes. Según relató, su padre se desempeñaba en las fuerzas de seguridad de Santa Fe, donde había trabajado en la Jefatura de Policía de Rosario y en tareas de investigación privada. De acuerdo con su testimonio, habría utilizado esa posición para amenazar a vecinos y familiares con el objetivo de evitar que se conociera el origen de la niña.
Ese relato fue corroborado, según la investigación, por una tía de la denunciante, quien manifestó que la familia había sido silenciada mediante amenazas de muerte atribuidas al padre. En relación con su madre biológica, la víctima señaló que, a partir de lo que le había contado su madre, supo que se trataba de una joven que no podía hacerse cargo de su crianza y que, después de la entrega, las personas que la recibieron le habrían pagado un pasaje hacia una zona rural de Mar del Plata.







