Antes del inicio de la audiencia declaró la mujer, y pidió ante la jueza Cecilia Labanca que Miño “quede libre, así me saco la culpa que tengo hace dos años: yo lo invité a comer ñoquis sabiendo que tenía una medida de distancia”, sostuvo.
En cuanto al hecho, en el que la pareja de Miño (entonces separados) y la hija de ambos resultaron lesionadas, la mujer sostuvo que “fue culpa de los dos”.
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La audiencia de prórroga se realizó en la sala 7 del subsuelo de tribunales
A juicio
La fiscal Luciana Escobar Cello solicitó prorrogar la prisión preventiva de Miño por un año más, ya que la causa está próxima a llegar al juicio oral. Miño quedó en prisión el 29 de junio de 2023, y en mayo de 2025 se realizó la audiencia preliminar, en la que la Fiscalía acusó a Miño como autor del ataque a su esposa y a su hija y adelantó un pedido de pena de 18 años de prisión.
En la audiencia de prórroga realizada este miércoles en la sala 7 de tribunales, Escobar Cello sostuvo que la causa está próxima a llegar a juicio, y que mantener la prisión preventiva es proporcional a la pena en expectativa que enfrenta el acusado.
Por su parte, la defensora pública Magalí Mazza se opuso al pedido de prórroga, sostuvo que la investigación ya está terminada y que no están vigentes los riesgos procesales ya que las propias víctimas declararon y pidieron la libertad del acusado.
"Nunca quise hacer eso, me defendí"
Miño declaró por primera vez en el proceso, ya que su defensor anterior le recomendaba que no lo hiciera. El acusado dio su versión de los hechos ocurridos la noche del 29 de junio de 2023: "Yo estaba trabajando, vendo flores; me llamó y me invitó a comer unos ñoquis. La fui a buscar y fuimos a comprar los ñoquis. En el camino le compré una cervecita... me fui a trabajar un rato más. Cuando fui a la casa, pasé por un quiosco, compré una cerveza y unos caramelos para mi nieta que la amo, la amo", relató el acusado.
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Miño agregó que "cuando llegué a la casa, no le voy a mentir, yo me había tomado una cervecita, y ella estaba alterada, me dijo 'no cambiás más' y me empezó a agredir, creo que con un destapador... en el canasto de las flores llevaba un cuchillo de esos que se usan para cortar los tallos, no tiene filo, nada... discutimos, y actué en mi defensa, no quise asesinar... fueron heridas leves, a los dos días fueron al departamento que yo alquilaba y me lo desvalijaron", sostuvo el acusado.
Finalmente, explicó que todas las exclusiones de hogar que tuvo antes del hecho fue por discusiones, por querer "corregir" a sus hijos, y "ellos querían hacer lo que ellos querían", concluyó Miño.
Prórroga
La jueza Labanca resolvió mantener la prisión preventiva de Miño por considerar vigente en especial el riesgo de fuga, con la acusación ya presentada y la cercanía del juicio que lo enfrenta a una posible condena a 18 años de prisión.
Labanca consideró necesario asegurar los testimonios de las víctimas y testigos, en un caso que investiga un conflicto intrafamiliar, con un atentado contra la vida en un contexto (el de género) que merece una tutela judicial efectiva.
Los hechos
El 29 de junio de 2023, cerca de las 22 horas, Miño atacó con un cuchillo primero a su esposa, luego a su nieta y a su hija, cuando se interpuso para frustrar el ataque de su padre. Las mujeres lograron huir y refugiarse en una vivienda vecina, en inmediaciones de República de Siria al 4200; las víctimas resultaron con heridas cortantes en el rostro, en el cuello y en la espalda.
En tanto, Miño se atrincheró dentro de la vivienda y cuando llegó el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía, le dijo al mediador: “Sé lo que hice, pero no voy a ir preso, porque de acá no salgo con vida”, según repasó el fiscal.
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Las mujeres fueron asistidas en el hospital Cullen
La acusación fiscal remarca que el ataque se circunscribe en un contexto de violencia de género generado por Miño desde hace años, en una relación de aproximadamente 25 años: “En los primeros años de relación la celó, la violentó psicológicamente con el fin de someterla a sus deseos y que lo obedezca, y en los últimos 13 años además la violentó físicamente a través de golpes”. Esta situación motivó que la mujer solicite una exclusión del hogar y medidas de distancia.
Desde el 2018, Miño fue denunciado en reiteradas oportunidades por situaciones de amenazas y lesiones, cuando el hombre comenzó a agredir también a las hijas en común cuando estas defendían a su madre ante los ataques del hombre.
Calificación y riesgos procesales
Miño fue imputado como autor de femicidio en grado de tentativa agravado por el vínculo por el ataque a su esposa, en concurso real con dos hechos de femicidio vinculado en grado de tentativa, agravado por el vínculo, por los ataques a su nieta y a su hija.
Entre las evidencias enumeradas por la Fiscalía en la audiencia de prisión preventiva se destacan la protección a testigos que deben declarar en el juicio y que sienten temor de Miño por los reiterados hechos de violencia, la alta pena en expectativa que enfrenta el imputado (de 10 a 45 años de prisión), y la intervención del Equipo de Guardia de la Dirección de Mujeres y Disidencias de la Municipalidad de Santa Fe, que desde el 2018 intervienen en el núcleo familiar.