domingo 16 de enero de 2022
Policiales Emilia | abuso sexual |

Habló la pareja que denunció que sus hijos son maltratados y encerrados en un hogar evangélico de Emilia

Los padres de seis menores que habían sido trasladados al hogar Plenitud de Vida, que depende de la Iglesia Evangélica Pentecostal, aseguran que dos de sus hijos escaparon y contaron el calvario que vivían.

Una pareja denunció en la Justicia Federal que sus hijos sufrieron abusos sexuales, maltrato y reducción a la servidumbre en el hogar Plenitud de Vida, que gestiona la Iglesia Evangélica Pentecostal y está ubicado en la localidad de Emilia. Los menores son seis y vivían en la ciudad de Santa Fe hasta el 2016, cuando fueron trasladados a este hogar por orden de la entonces Subsecretaría de Niñez de la provincia. La decisión del organismo se debió a que la pareja padecía un cuadro de adicción al alcohol.

En una entrevista con el programa Emergencias 911, que conducen Fabiana Chiappero e Ignacio Laurenti, hablaron los padres de los chicos. Se llaman Sergio Julio Domínguez (43 años) y Laura Sandoval (37 años). Aseguraron que ya están recuperados de la adicción al alcohol, que trabajan y que están radicados en una vivienda de barrio Candioti Norte. También dijeron que en el 2018 la pareja encontró a uno de sus hijos en la calle y éste les contó que fue maltratado en el hogar, que comenzó como un centro de rehabilitación a las drogas y que actualmente alberga a unas 80 personas.

El adolescente le manifestó a sus padres que mientras estuvo en el hogar –regenteado por un pastor y su pareja– nunca fue escolarizado, tampoco sus convivientes. También le aseguró que el pastor lo encerraba con trabas y le decía que no podía salir porque tenía que trabajar para ganarse la comida y que a uno de sus hermanos lo tuvo trabajando sin descanso durante dos años. La mayor de las hijas del matrimonio denunciante fue madre en el albergue de Emilia y uno de sus hermanos fue padre de una criatura concebida junto a la hijastra del pastor.

Según contó Sergio, el pastor se instaló en el barrio El Pozo, luego en un templo en Villa Hipódromo y terminó en Emilia. El entrevistado, aseguró que al predio lo consiguió "por política".

Sergio y Laura buscan visibilizar la situación porque quieren recuperar a cuatro de sus hijos que aún viven en el hogar. Aseguran que el pastor los manipula psicológicamente. "Predica la palabra con el miedo, les dice que en Santa Fe las mujeres se prostituyen, los alejan de las familias. Cuando el pastor descubrió que los chicos se comunicaron con nosotros, los aislaron. Les controlan las cuentas de Facebook, no tienen wifi y miran televisión solo junto al Pastor y a la pareja de éste", relataron.

La causa tramita en la Justicia Federal

El abogado patrocinante de los denunciantes, Dionisio Ayala dialogó con AIRE y manifestó que la denuncia fue presentada en el fuero federal porque las acciones podrían constituir el delito de trata de personas. Hay otros delitos como abuso sexual, privación de la libertad, y reducción a la servidumbre e n las que deberá intervenir el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.