Los reiterados hechos de violencia, motines e intentos de fuga que se producen en la Comisaria 12 de Santo Tomé llenan de terror a los vecinos de la dependencia ubicada en el centro de la ciudad, que tiene capacidad para 16 internos y actualmente tiene 30 detenidos. El último escape se produjo el lunes a la madrugada, cuando el preso que encabezó la violenta revuelta del fin de semana logró darse a la fuga. Los concejales santotomesinos se reunieron esta mañana de forma extraordinaria para definir acciones ante la preocupante situación que se vive en el barrio.
En diálogo con el móvil de AIRE, una vecina que vive en la zona, aseguró que vivir en inmediaciones de la Comisaria 12 es un calvario y que ellos son los verdaderos "presos" en esta situación que tuvo su último episodio poco antes de la medianoche de este sábado cuando los detenidos se amotinaron, comenzaron a prender fuego y resistieron ante la llegada de un pelotón del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía.
"Nuevamente «figurita repetida en el barrio, así le decimos acá. Nuevamente, gritos, todos los vecinos en alarma, cerrando nuestras viviendas, preguntando qué pasaba y obviamente la preocupación y la incertidumbre de no saber qué va a pasar después. Pasó el fin de semana, días en los que uno aprovecha para estar tranquilo y en familia y vuelven a suceder estas cosas que lamentablemente vienen desde hace muchísimos años", relató la mujer.
Aseguró que a quienes viven por el barrio les cuesta salir de sus viviendas por el miedo y que temen, principalmente, por las personas mayores que viven en la zona y las familias con niños pequeños. "Más allá de que uno ya sabe como viene la mano, los ruidos, el olor, el fuego, el humo, se sienten y aterran. Esa es la palabra", aseguró.
Este martes por la mañana, los ediles santotomesinos convocaron a una reunión extraordinaria de todo el Cuerpo, para definir acciones a llevar adelante, ante los reiterados y graves hechos sucedidos en la Comisaría 12; pero también ante las situaciones de inseguridad que afectan a los habitantes de la vecina ciudad.
Los detalles de la última fuga en la Comisaría 12
En la madrugada de este lunes, alrededor de las 5 de la mañana, se escapó de la Comisaría 12 de Santo Tomé Héctor Molinari, uno de los internos que encabezó la revuelta el sábado. Molinari estaba detenido por una causa de robo simple y daño.
Este martes, trascendieron detalles de cómo fue el momento de la fuga de Molinari, que se encontraba esposado con una cadena de moto reforzada en un hierro que está en un banco de madera y hierro a la altura del pasillo de la Comisaría 12, amarrado al suelo. Molinari estaba esposado ahí luego de haber manifestado mala convivencia con los demás detenidos. Desde la dependencia informaron que había intentado quitarse la vida y tenía problemas psiquiátricos. Hace unos días, había fallecido un familiar.
Al momento de la fuga, Molinari se encontraba junto a la oficina de sumarios, ubicada en el centro de la dependencia policial. El inspector Zeballos constató que el detenido se había escapado cuando se dirigía al baño, alrededor de las 5.15. La ventana de la oficina de sumarios estaba abierta y no tenía medidas de seguridad. Esta ventana, contaron desde la comisaría, da hacia un pasaje que tiene escasa iluminación.
Tras constatar la fuga, personal de la dependencia revisó las calles aledañas y se dirigieron al barrio Santa Rosa de Lima, en donde vive una ex pareja de Molinari. La entrevistaron y revisaron el domicilio, pero no hallaron al fugado.
En la comisaría habían esposado a Molinari al banco junto a otro compañero y habían solicitado el cambio a otro penal por problemas de convivencia. El fugado había manifestado tener dolores luego del intento de fuga del fin de semana e incendio. Además, tenía problemas psiquiátricos y días atrás había fallecido un familiar.
Personal de Tramites y Libertades le había sacado un turno para que fuera atendido en el Hospital Cullen y luego derivado a un psiquiatra.
Una constante en el departamento La Capital
Poco antes de la medianoche de este sábado, detenidos en la Comisaría 12 de Santo Tomé se amotinaron, comenzaron a prender fuego y resistieron ante la llegada de un pelotón del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía.
En total, fueron 36 los internos amotinados, en esta comisaría que con frecuencia se convierte en escenario de enfrentamientos e intentos de fuga. Hace apenas un mes, detenidos en esta misma seccional serrucharon rejas que protegen los techos con la intención de escapar. Personal de Infantería encontró los barrotes dañados y frustró el intento de huida.
Dos de los internos -que impulsaron la revuelta- fueron trasladados a otras dependencias policiales. En estos momentos, en la Comisaría 12 hay 30 presos, pero las instalaciones están preparadas para alojar a 16 detenidos.
La fuga de presos alojados en dependencias policiales del departamento La Capital registró en el primer semestre del 2022 una cifra sorprendente. Entre el primero de enero y principios de junio, ya se habían escapado de comisarías y subcomisarías de la ciudad de Santa Fe y Santo Tomé un total de 21 presos.
La primera evasión ocurrió el 1 de enero en la Comisaría Sexta, cuando huyó un detenido de 27 años que meses después fue recapturado en el barrio La Guardia, en la zona de la costa.
Dos meses después, el 5 de marzo, ocurrió la masiva fuga de la Comisaría 12 de Santo Tomé. Esa madrugada, escaparon ocho presos por los techos de la seccional.
La situación es verdaderamente límite. En las últimas dos semanas, se produjeron dos fugas de presos en comisarías de la ciudad de Santa Fe: el lunes 12 de septiembre, tres detenidos huyeron de la Comisaría Segunda -Saavedra y Gral. López-, y durante la noche del domingo 18 otros tres lograron escapar de la Subcomisaría Segunda de barrio Santa Rosa de Lima.
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