En la madrugada de este sábado 29 de febrero, un obrero de 33 años se dispuso a cumplir con sus obligaciones y esperaba el colectivo de la Línea 15 frente al mercado de abasto. El coche demoraba entonces se sentó en la parada. Se aproximaron dos ladrones en una moto y bajo amenaza lo obligaron a subir. Desde allí se dirigieron a una zona cercana al country Los Molinos donde lo golpearon, lo hirieron de arma de fuego y le robaron el celular.
En la parada lo subieron a la moto, lo llevaron hasta cerca de la Tablada Vieja y mientras circulaban le decían que se quedara tranquilo que sólo querían el celular. Al llegar a destino, cerca de la parada de la línea 15 los ladrones lo patearon, lo golpearon en la cabeza, le dispararon en la mano izquierda y le apuntaron al pie pero le erraron. Luego le dijeron que se callara mientras le apuntaban con el arma de fuego en la cabeza. Le robaron el celular y lo dejaron ir.
En diálogo con Bruno Ballesteros desde el móvil de Aire de Santa Fe, Marcos relató "le dije -no me pegues en la mano que me tengo que ir a laburar- igual me dispararon, cuando me iba me tiraron un tiro por la espalda. Yo me daba vuelta para ver si me seguían pero cuando vi que no venían pedí ayuda en el country Los Molinos, no podía respirar y ya no podía caminar. Pasaban autos pero no vieron lo que pasaba".
A Marcos lo asistieron en el barrio privado, desde allí lo trasladaron al hospital Iturraspe donde recibió las primeras curaciones y en la mañana de este sábado será trasladado al Hospital Cullen. Está fuera de peligro.
Entrevista con Marcos
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