Escruches: condenaron a dos cordobeses como parte de una banda que cometía robos en Santa Fe

Las condenas fueron impuestas a través de un juicio de procedimiento abreviado realizado en Tribunales.

Las condenas fueron resueltas a través de juicios abreviados.

Las condenas fueron resueltas a través de juicios abreviados.

Dos hombres oriundos de Córdoba fueron condenados este martes por una serie de robos cometidos en viviendas en Santa Fe. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Laura Urquiza, quien logró desbaratar a una banda de ladrones que viajaba a la ciudad a cometer delitos contra la propiedad.

Las condenas fueron impuestas a través de un juicio de procedimiento abreviado realizado en Tribunales ante la jueza Susana Luna; los acusados aceptaron los extremos del acuerdo con asesoramiento del abogado defensor particular Juan José Patiño.

La jueza dio por admitidos sendos acuerdos y condenó a los involucrados a penas que superan los tres y cuatro años de prisión, con reparación económica a las víctimas. Se espera que el resto de la banda tenga la audiencia de admisión de juicio abreviado el miércoles.

Susana Luna, la jueza a cargo de la resolución.

Susana Luna, la jueza a cargo de la resolución.

De Córdoba a Santa Fe para robar

Los dos cordobeses condenados este martes están identificados como Dante Leonardo Monserrat y William Nahuel Ibañez Díaz, quienes formaban parte de una banda conformada por cinco personas más, también oriundas de Córdoba, que se dedicaban a cometer escruches, es decir, ingresaban a robar a viviendas cuando sus moradores no se encontraban.

Estos robos eran cometidos con planificación y división de funciones entre los miembros de la banda: primero abrían vehículos estacionados a la fuerza o con inhibidores de señal, en su mayoría modelos de la marca Toyota, que se encontraban estacionados en inmediaciones de locales gastronómicos, principalmente en la zona céntrica de la ciudad de Santa Fe. Así lograban obtener información importante a través de la documentación del automotor, y los juegos de llaves de las viviendas de sus propietarios.

Luego, se dirigían a las casas que sabían desocupadas, y con las llaves sustraídas o forzando el ingreso a los domicilios, se llevaban dinero en efectivo, joyas de oro, dispositivos electrónicos y otros objetos de valor.

La banda se movilizaba en diversos vehículos (entre ellos camionetas Honda CRV, Peugeot 2008, VW Gol Trend y Toyota Corolla), a los cuales les cambiaban las chapas patentes para impedir su identificación.

Asociación ilícita y hurto calificado

La banda vino a Santa Fe al menos entre entre septiembre y finales de noviembre de 2024 en la capital provincial y lograron cometer seis hechos. Los vehículos se encontraban estacionados en inmediaciones de la zona gastronómica de barrio Candioti: Castellanos al 1500, Chacabuco y Las Heras, Balcarce al 2000; en zona de Guadalupe: Obispo Principe y Alberti, Patricio Cullen, Tacuarí (donde ingresaron en dos viviendas linderas), Ayacucho y en otras zonas de la ciudad como Saavedra al 1400 y Martín Zapata y 9 de Julio.

La investigación estuvo a cargo de la fiscal Laura Urquiza

La investigación estuvo a cargo de la fiscal Laura Urquiza

En tanto, las viviendas asaltadas por la banda tras sustraer las llaves y la documentación de los vehículos se encontraban en Lavaisse al 1700, J.M. Zuviría y Pasaje Leiva, Talcahuano al 7700, Dr. Zavalla al 5400, Avellaneda al 5900 y Pasaje Misiones al 1800 en Santo Tomé.

En algunos de estos domicilios, la banda logró alzarse con importantes sumas de dinero en efectivo, en moneda nacional y extranjera - de una vivienda se llevaron diez millones de pesos, de otra vivienda se llevaron 180 mil dólares, y de otra vivienda lograron alzarse con 70 mil dólares-, computadoras, alhajas y demás elementos de valor.

Condenas

Leonardo Monserrat Castañares fue condenado a cuatro años y tres meses de prisión de cumplimiento efectivo; además fue declarado reincidente y deberá realizar una reparación económica a las víctimas por USD 22.000.

Monserrat Castañares había sido condenado en octubre de 2017 en Córdoba por robo calificado, robo en grado de tentativa y violación de domicilio a cinco años de prisión, por eso fue declarado reincidente.

En tanto, Willian Nahuel Ibañez Díaz no cuenta con antecedentes condenatorios; por esta causa, fue condenado a tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo y deberá realizar una reparación económica a las víctimas también por USD 20.000.

Monserrat Castañares e Ibañez Díaz fueron condenados por los delitos de asociación ilícita en carácter de miembros (Art. 210 del Código Penal), en concurso real con múltiples hechos de hurto calificado (por uso de llave falsa, dispositivo electrónico o llave previamente sustraída) y robo calificado en poblado y en banda.

Se espera que mañana se traten los acuerdos de juicio abreviado para los demás miembros de la banda, identificados como Guillermo Aín García Romano, Jonatan Ezequiel Brizuela y Pablo Rafael Roland Aragón.

Brizuela fue el último de los involucrados en ser detenido

Brizuela fue el último de los involucrados en ser detenido

La "pata local" y la caída de la banda

En tanto, por la causa ya fue condenado un estudiante santafesino identificado como Laureano Damián Varino, por colaborar con la banda brindándole alojamiento, información, soporte y traslado cada vez que venían a Santa Fe.

El primer miembro de la banda en ser detenido fue Diego Martín Ceballos, luego de haber sido víctima de un robo en Santa Fe tras haber perpetrado un escruche: el 7 de diciembre a las 0:30, la banda forzó la cerradura de una Toyota Hilux que estaba estacionada en Sarmiento y Castellanos, y se dirigieron a la vivienda ubicada en Pasaje Maipú al 3100 –en inmediaciones del Club Unión–, de donde sustrajeron dinero en efectivo, alhajas y electrodomésticos.

Luego, el grupo de cordobeses se encontró con una joven de Santa Fe, identificada como Candelaria Ojeda: primero fueron a un pub en la ciudad, y luego fueron hasta una cabaña en Santo Tomé donde se estaban alojando.

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Allí fueron sorprendidos por un grupo de ladrones que les robaron sus pertenencias. Fuentes del caso explicaron a AIRE que Ojeda había planeado el encuentro con Ceballos junto a Ángelo Guanca, Lucas Romero y Xavier Benítez a modo de venganza. Es que, meses atrás, por otra investigación, se había realizado un allanamiento en la vivienda donde solían alojarse los cordobeses cuando venían a cometer delitos en Santa Fe: allí encontraron elementos vinculados a los escruches y en el lugar se encontraba Lucas Romero, el novio de Candelaria Ojeda. Si bien el muchacho no quedó detenido, el vínculo entre los grupos se resintió.

La banda deambulaba la zona gastronómica de Santa Fe para elegir a las víctimas

La banda deambulaba la zona gastronómica de Santa Fe para elegir a las víctimas

Mientras tanto, Ojeda mantuvo contacto a través de las redes sociales con el cordobés Ceballos, y acordaron encontrarse cuando volviera a Santa Fe. Entonces, el 7 de diciembre, luego de que el grupo concretara su golpe, Ojeda, Ceballos, Brizuela y el resto de la banda, se encontraron en el pub.

Según la Fiscalía, Candelaria Ojeda compartió en tiempo real su ubicación a través de Whatsapp con su novio Lucas Romero, a fin de que este supiera todo el tiempo donde se encontraban. Cuando se dirigieron al complejo Costa Azul, en Lucas Romero, donde se estaban alojando los cordobeses, fueron sorprendidos por Romero, el policía Xavier Benítez y U.N., quienes ingresaron armados y maniataron al grupo con precintos; mientras tanto, Ojeda simuló en todo momento ser víctima del robo. Luego, Romero, Benítez y U.N. huyeron a bordo de un automóvil conducido por Ángelo Guanca.

Ceballos llamó a la policía para denunciar lo que les había ocurrido, y comenzó una investigación que permitió desentrañar el historial delictivo que vinculaba a los involucrados: Ceballos y el resto de la banda pasaron de ser víctimas de un robo a imputados por una serie de delitos en una causa que encuentra su resolución a través de juicios abreviados.

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