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Policiales | Policía de Santa Fe |

El dramático relato del robo de la moto a una delivery y la masiva reacción de sus compañeros para recuperarla

Unos 60 repartidores participaron del operativo de recuperación de la moto de una joven cadete que fue asaltada el jueves en Urquiza y Hernandarias. El vehículo fue recuperado en un domicilio de barrio Villa Hipódromo en un procedimiento en el que no faltaron la violencia y las desprolijidades.

Personal policial de la Seccional 9 intervino en el operativo de rescate que terminó con el hallazgo del vehículo en una casa ubicada en Juan Díaz de Solís. La moto estaba a punto de ser desguazada y sin batería.

En diálogo con AIRE, Fernanda, representante de los repartidores de la ciudad, brindó los detalles que marcaron la recuperación de la moto. "Nuestra compañera mandó el audio y automáticamente, al constatar que ella se encontraba ilesa, porque estaba muy shockeada. Algunos decidieron acompañarla a la comisaría y otros se unieron para buscar la moto", relató la entrevistada en diálogo con Luis Mino por el programa Ahora Vengo.

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Fernanda aclaró que la intención de los repartidores no era allanar ni ingresar a ninguna vivienda para buscarla. "Nosotros queríamos hacerle guardia a la moto para que no siga circulando por la ciudad y no pongan excusas para buscarla o rastrearla", agregó la joven.

La moto cuenta con un sistema de GPS que facilitó ubicar el vehículo en una vivienda de barrio Villa Hipódromo. Al respecto Fernanda recordó que trabajan junto a diputados que integran la comisión de Seguridad porque consideran que es un elemento fundamental para los trabajadores y para que la policía accione de manera más rápida.

Una vez en el domicilio que arrojó el sistema de localización de la moto, los cadetes que llegaron al lugar decidieron esperar a los agentes policiales. Cuatro móviles arribaron al domicilio de Juan Díaz de Solís.

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"Nosotros habíamos entrado al barrio, el patrullero llega después. Estaban custodiando a los vecinos en vez de a nosotros. Se empezó a armar un clima que no era agradable, porque nosotros incomodábamos a algunas personas", contó Fernanda. "Solo queríamos asegurar la moto como pasó en otras ocasiones para que no se la lleven, hubo piedrazos, insultos de los vecinos de un sector. Se puso complicado, por eso decidimos trasladarnos a la avenida en donde esperamos a los móviles policiales", agregó. Luego que decidieron retirarse del lugar, el GPS del vehículo marcaba que había sido trasladada a otro lugar.

"Cuando volvieron los móviles nos dijeron que no iban a volver porque les habían roto uno de los autos. Nosotros les dijimos que íbamos a volver a buscar la moto al lugar donde el GPS marcaba, porque se estaban corriendo", contó la mujer.

Al arribar al lugar, los vecinos alertaron en medio de quejas a los cadetes el lugar en que se encontraba el rodado. "El fiscal de turno no atendía el teléfono, la policía estaba esperando a allanar para sacar la moto", aseguró la entrevistada. Fernanda confirmó que no se llevó a cabo ningún allanamiento ni detenidos por el robo. Al ingresar a la vivienda, los agentes se encontraron con varias motos en el domicilio que estaba deshabitado.

"No quedaron custodiando el lugar, la policía subió la moto al patrullero que encima, querían que nosotros nos llevemos la moto. Nosotros les dijimos que no, que hicieran el procedimiento como corresponde", relató la referente de los cadetes.

Fernanda contó que su compañera se trasladó a la comisaría 9 para llevar adelante la denuncia, pero tuvo que ser trasladada a la comisaría 11° en el Botánico porque no había impresora. "Esto no es algo que nos pasó solo ayer, un compañero al que le robaron la semana pasada el celular estuvo desde las 23.30 hasta las nueve de la mañana del otro día porque no había impresora. Habían hecho mal el procedimiento, mis compañeros parecían detenidos", contó.

Fernanda aseguró que en el procedimiento de recuperación de la moto participaron cuatro unidades, de las cuales una sufrió destrozos. Además, en el momento en que los agentes ingresaron a la vivienda señalada, los policías fueron atacados a piedrazos.

"Los policías tenían miedo, no querían entrar al barrio directamente. Tenemos a los buenos policías que nos acompañada y hay otros que no les interesa que nos peguen un tiro. No les interesa", aseguró la entrevistada, que confirmó que en la ciudad de Santa Fe hay entre 2.000 a 2.500 personas que trabajan como cadetes. "Nosotros anoche la pasamos muy mal, tuvimos mucho miedo. Pero si no la moto no la encontraban", sostuvo.

La preocupación diaria de una madre

Noemí es mamá de un chico que trabaja como cadete, la mujer se contactó con AIRE y aseguró que todos los días espera con el corazón en la boca la llegada de su hijo de la calle. "Soy mama de un chico delivery, hasta que no llega a casa se vive una angustia inexplicable. Por favor, que la policía haga algo. Ellos viven avisando cuáles son las zonas más peligrosas y no hacen nada. Qué pasaría si los chicos salen armados para defenderse", sostuvo Noemí en primer lugar.

En el caso de su hijo ya sufrió el robo de una moto, un costo muy alto que hoy tiene que afrontar. "Cuesta juntar para pagar la cuota y no es justo", marcó. A diario Noemí atraviesa cinco horas de espera y ansiedad, su hijo trabaja desde las 19.00 hasta las 00.30. El sueño llega una vez que el joven cierra la puerta de casa. "Es una angustia constante, no se puede vivir así.— manifestó— Cuídense chicos, como mamá se los pido, no saben lo que es esperar a que tu hijo llegue a su casa".

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