miércoles 28 de octubre de 2020
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El dramático relato del policía que perdió un ojo por desactivar un evento en Frontera: "Si no giro, me pega en la nuca"

El domingo por la tarde, seis policías fueron brutalmente agredidos por una gran cantidad de gente al desbaratar un evento clandestino en la localidad de Frontera. Uno de los efectivos recibió un botellazo en el rostro por el que terminó perdiendo un ojo. En diálogo con Aire de Santa Fe, Daniel dio detalles de la situación y contó cómo evoluciona su salud. 

Hace once años que Daniel pertenece a la Policía de Santa Fe, y poco menos de uno que se desempeña en el Comando Radioeléctrico de Frontera, localidad del departamento Castellanos ubicada en el límite con la provincia de Córdoba.

El último domingo, él y cinco compañeros se acercaron al barrio Acapulco de esa ciudad a desactivar un evento clandestino donde había gran cantidad de gente jugando a las bochas, haciendo carreras de motos o simplemente pasando la tarde. Al estar prohibidas las reuniones sociales en el marco de la pandemia de coronavirus, los policías ingresaron al predio con intenciones de desalojarlo.

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Esa acción derivó en una batalla campal en la calle, donde los efectivos fueron atacados a piedrazos por la gente que se retiraba y Daniel recibió un brutal botellazo en la cara por el que perdió uno de sus ojos. Tras el golpe, Daniel debió ser trasladado al Hospital J.M. Cullen donde fue intervenido quirúrgicamente.

El martes al mediodía recibió el alta médica y ya desde su casa recuperándose, este miércoles habló de forma exclusiva con el programa Emergencias 911 que se emite por Aire de Santa Fe. En una charla con los periodistas Bruno Ballesteros e Ignacio Laurenti, el policía contó los detalles de la situación y cómo evoluciona su salud.

"Ingresamos y la gente protestaba pero salía tranquila. Ni siquiera los echamos, ellos se dieron cuenta cuando entramos de que se tenían que retirar pero cuando pasaron para el lado de las casas empezaron a tirarle ladrillazos a mis compañeros que estaban cuidando los móviles. A un compañero le pegaron con un hierro en la cabeza y ahí se armó. Salimos y nos agarraron de frente y de atrás", relató.

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Así quedó el rostro de Daniel tras la agresión. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el hospital J.M.Cullen.

Así quedó el rostro de Daniel tras la agresión. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el hospital J.M.Cullen.

En un momento de la gresca, Daniel se dio vuelta para ver donde estaban sus compañeros y alguien le pegó en la cara con una botella: "Sentí cuando me pegó. Tenía el barbijo, automáticamente me lo puse en el ojo y lo sentí en la mano. Pensé que eran los dos ojos porque se me cerraron y no vi más nada". Recién pasadas varias horas de la agresión y después de recibir atención medica pudo abrir su ojo sano.

Sentí cuando me pegó. Tenía el barbijo, automáticamente me lo puse en el ojo y lo sentí en la mano. Pensé que eran los dos ojos porque se me cerraron y no vi más nada Sentí cuando me pegó. Tenía el barbijo, automáticamente me lo puse en el ojo y lo sentí en la mano. Pensé que eran los dos ojos porque se me cerraron y no vi más nada

El agresor es un joven de entre 24 y 25 años que ya estaría identificado. "Yo me estaba defendiendo de la otra parte que nos estaba tirando ladrillazos y este me atacó de atrás. Lo vi que estaba con la botella pero no me preocupé, pero me venía midiendo hasta que me pegó. Si yo no giraba la cabeza me pegaba en la nuca", reflexionó.

"El otro ojo está bien, pero es difícil acostumbrarse. Veo nublado, me llora la vista", contó Daniel sobre su salud. Pero pese a haber perdido un ojo y haber estado en otros hechos violentos durante su función como policía, remarcó que quiere seguir trabajando: "A mí me gusta, es mi trabajo. Desde el primero momento que entré sabía que me podían pasar estas cosas"