Detenidos por amenazas a un vendedor de celulares: "Lo que hicieron no es una broma, es un delito", dijo el juez
Tres santafesinos de 18 años fueron imputados por amenazas y recuperaron la libertad; el trasfondo sería la compra de un teléfono celular que salió mal.
Los tres detenidos por amenazas a un vendedor de celulares recuperaron la libertad este lunes
Tres jóvenes oriundos de la ciudad de Santa Fe fueron detenidos e imputados como coautores de amenazas contra un vendedor de teléfonos celulares; Fiscalía y defensa acordaron medidas alternativas a la prisión preventiva y el juez José Luis García Troiano les advirtió acerca de la gravedad de lo sucedido: "No es una broma, es un delito".
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El caso es investigado por el fiscal del MPA Ignacio Lascurain, quien relató el llamativo episodio protagonizado por los tres muchachos de 18 años en un edificio de la zona sur de la ciudad, entre el 5 y el 7 de agosto.
Los imputados, identificados como Valentino S., Santino P. y Thiago Z.O., fueron representados por el abogado defensor particular Héctor Elías Logiovine, quien sostuvo que sus representados"reaccionaron mal ante una injusticia, pero eso no los convierte en una banda criminal".
Un mal negocio, el trasfondo de las amenazas
Lascurain atribuyó a los tres detenidos haber participado del mismo hecho: todo comenzó el 5 de agosto, cuando pactaron comprarle un teléfono celular a un vendedor, que los citó en un edificio ubicado en Francia al 2100.
Sin embargo, por motivos que no se precisaron en la audiencia, la venta no se concretó. Al día siguiente, cerca de las 21:30, los tres muchachos volvieron al edificio, lograron ingresar y tocaron todos los timbres de los departamentos hasta que dieron con el que corresponde al vendedor.
Entonces, le exigieron que les entregaran los teléfonos celulares o "lo iban a hacer cagar". Todo terminó cuando la víctima de las amenazas llamó a la policía y denunció que un automóvil Ethios blanco estaba circulando por la zona de manera sospechosa.
El personal de la Policía Motorizada interceptó el automóvil y al requisarlo encontraron dos patentes, precintos, guantes, tijeras, una pistola de aire comprimido y barbijos, entre otros elementos.
Los tres habitantes del auto fueron trasladados a la comisaría y quedaron a disposición de la Justicia. Este lunes fueron imputados como coautores de amenazas coactivas y recuperaron la libertad bajo una serie de medidas alternativas.
Si bien en la audiencia no se dieron detalles de qué falló en la transacción comercial, el defensor explicó que los tres jóvenes habían actuado mal ante "una injusticia", destacó que los tres tienen trabajo y estudian, y que jamás habían tenido ningún tipo de conflicto con la ley.






