Declara esta semana un testigo clave en el juicio por el caso Maros Turismo: quién es y cuál fue su rol en la causa

Fue pareja de una de las principales imputadas y firmó un juicio abreviado meses después de iniciarse el legajo judicial que ahora se juzga en tribunales desde hace dos meses y por el cual pasaron cientos de damnificados.

El debate comenzó en la sala 6 del primer piso de tribunales en abril pasado. 

El debate comenzó en la sala 6 del primer piso de tribunales en abril pasado. 


Maiquel Torcatt/ Aire Digital

El juicio por la causa que investigó a la agencia de viajes Maros Turismo de Santa Fe, por una presunta estafa que dejó un tendal de damnificados, tendrá esta semana el paso de un controvertido testigo.

Se trata de Miguel Ángel Correa, expareja de Marcela Arevalo, la entonces titular de la firma quien, junto con su madre, Ana Felice (también dueña de la empresa), Lucila García (empleada) e Ivana Álvarez Flores se encuentran siendo juzgadas ante un tribunal integrado por los jueces Celeste Minniti, Pablo Spekuljak y Pablo Busaniche.

El vínculo de Correa con la causa no es como el de cualquier otro testigo sino que el santafesino, que en la actualidad oficia como taxista, es el único condenado que tiene esta causa tras firmar un juicio abreviado —en diciembre del 2017— tras declararse culpable de los delitos de estafas reiteradas y falsificación de un documento privado.

El juicio se da ante un tribunal conformado por tres jueces de Santa Fe.

El juicio se da ante un tribunal conformado por tres jueces de Santa Fe.

En aquel acuerdo judicial, Correa aceptó una pena de tres años de prisión en suspenso y recuperó la libertad tras quedar en prisión preventiva en el inicio de la investigación, en enero de ese mismo año.

Ya con la pena cumplida, Correa fue citado al juicio que se desarrolla en tribunales y, según fuentes tribunalicias, su paso por la sala de audiencia está previsto que sea el jueves de esta semana.

¿Por qué lo citan?

La convocatoria al debate se da a partir de que la Fiscalía (representada por Gabriela Arri y Rosana Marcolín) consideró que su vinculación con la administración de Maros Turismo fue directa ya que testigos lo ubicaron como una persona que estaba en la agencia y por su relación sentimental con Arevalo.

LEER MÁS ► A nueve años del inicio de la causa, comenzó a medias el juicio por la estafa del caso Maros Turismo de Santa Fe

En esa línea, tanto las fiscales como los querellantes entienden que Correa podría esclarecer las supuestas “maniobras engañosas” que tanto las dueñas de la empresa como la empleada desplegaron para supuestamente apoderarse del patrimonio de los clientes que compraron viajes en la firma y no pudieron concretarlos.

De hecho, entre las pruebas que el bloque acusador tiene en mano, existen una serie de mensajes extraídos del teléfono que tenía Correa cuando el caso salió a la luz y el cual fue secuestrado en el marco de la causa judicial iniciada hace 9 años atrás.

El caso Maros: cronología de la causa

El “caso Maros” se inició en 2017 cuando un grupo de clientes de la firma denunciaron haber sido estafados con la compra de viajes al exterior. De hecho, en ese entonces, un grupo de turistas, que habían viajado a México con la empresa, estuvieron varados en ese país ya que la empresa no había tramitado el alojamiento del hotel y tampoco el vuelo de retorno a la Argentina.

El 3 de enero de 2017 clientes de Maros Turismo fueron hasta la empresa y se enteraron que sus viajes no iban a realizarse.

El 3 de enero de 2017 clientes de Maros Turismo fueron hasta la empresa y se enteraron que sus viajes no iban a realizarse.

Desde entonces, se inició una causa judicial que estuvo a cargo de los fiscales Omar De Pedro y Lucila Nuzzo que derivó en la detención Marcela Arevalo (60), Ana Felice (84), Jorge Correa y Lucila García (34). Los cuatro quedaron en prisión preventiva por varios meses y luego recuperaron la libertad en distintos tramos del proceso penal. En paralelo, fue imputada Álvarez Flores (49) como participe de la maniobra.

En diciembre de ese año, Correa aceptó un juicio abreviado que le permitió salir de la prisión. El resto de las imputadas siguieron el proceso judicial y actualmente se encuentran siendo juzgadas.

Por el caso, el bloque acusador anticipó un pedido de pena de 9 y 7 años para Arevalo y Felice (84) -ambas madre e hija-; y de 9 año y 6 años para García y Flores. Las defensas, en tanto, se encuentran a cargo de distintos abogados y apuntan a la absolución de las mujeres.

Las más leídas