jueves 26 de noviembre de 2020
Policiales | robo | Seguridad |

Correa, el pueblo casi libre de delitos conmovido por un audaz robo tipo comando

Una banda atracó la Sociedad Italiana y se llevó más de tres millones de pesos. Creen que el golpe lo hicieron "profesionales" que tenían información previa y logística. Los vecinos sienten que la inseguridad golpeó sus puertas.

Los algo más de seis mil habitantes del tranquilo y pequeño pueblo de Correa, ubicado sobre el corredor de la vieja ruta 9 camino a Córdoba y a unos 58 kilómetros al oeste de Rosario, quedaron pasmados cuando el domingo pasado se levantaron con la novedad del millonario robo a la Mutual de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos. Un golpe comando osado y quirúrgico de delincuentes que tras ingresar al edificio de la entidad, vulneraron 14 cámaras de seguridad y el sistema de alarmas y se alzaron 3 millones de pesos.

Conmoción y perplejidad es el semblante que aún atraviesa las calles de una comunidad poco acostumbrada a los hechos delictivos, pero que en los últimos tiempos se sintió rozada por “las noticias policiales” de los alrededores como las vecinas localidades de Cañada de Gómez o Casilda, donde cada tanto se sacuden por muertes violentes o situaciones trágicas. Eso en Correa no era habitual, al menos hasta el domingo.

La sensación de ya no ser el pueblo tranquilo

Fundada el 17 de junio de 1906, la sociedad Italiana de Socorros Mutuos transita 114 años de vida, cuenta con 11 empleados y tiene unos 2.200 socios, a los cuales se les brinda desde servicio de sepelios, hasta préstamos, descuentos en medicamentos, se alquila las instalaciones para fiestas, y cuenta con un jardín de infantes en su sede de 25 de Mayo 880, en el “centro” del pueblo.

Correa mutual.jpg
La entidad presta múltiples servicios a toda la comunidad.

La entidad presta múltiples servicios a toda la comunidad.

Generaciones de familias enteras aprovecharon los beneficios de una institución solidaria típica de un pueblo que supo de malones, y cobijo criollo e inmigrantes. Tal vez más por el cariño y la inserción que tiene en la sociedad que por el monto robado, es que hoy se lamenta el atraco a la Sociedad Italiana. Pero también porque entre los “correanos” quedó la amarga sensación de que ya no están libres de la inseguridad.

El robo salió a la luz cuando el domingo a las 11 de la mañana la empresa de seguridad que monitorea la alarmas de la institución disparó un alerta de la falta de conexión a unos de los números telefónicos de los socios. Cuando miembros de la comisión directiva llegaron a la puerta del centenario edificio, se toparon con las oficinas en total desorden.

Inteligencia previa y sagacidad para la electrónica

En los primeros momentos y según los pocos indicios que la policía recogió hasta el momento, se cree que con precisa inteligencia previa y conocimiento del lugar, los ladrones actuaron sigilosamente durante la madrugada.

Tras ganar la parte posterior del inmueble por el pasaje Jacinta del Coro, caminaron por un patio trasero donde dieron vuelta dos cámaras de videovigilancia. Luego rompieron la ventana de un baño y la reja de una cocina, y se filtraron al sector de oficinas.

Al estilo de los film hollywoodenses de atracos a bancos, se cree que se arrastraron por el piso para no ser detectados por dos sensores de la alarma, y desconectaron la energía. Uno de los interrogantes por develar, es por qué la empresa Security 24 no emitió inmediatamente la alerta cuando dejó de recibir señal del lugar, y recién lo hizo a las 11 de la mañana.

14 cámaras fuera de juego

Con la tranquilidad de saber que no los tomarían las 14 cámaras instaladas porque las habían desactivado, caminaron por las oficinas y revolvieron cada escritorio y cajón. Luego de sustraer los 3.400.000 millones de pesos, también se alzaron con el dispositivo de grabación de video (DVR) y las cámaras. Como ofrenda dejaron un gato hidráulico con el que forzaron una de las rejas, y huyeron con rumbo incierto.

Horas después la institución publicó un comunicado que viralizó en Facebook. “Este domingo 18 de octubre fuimos víctimas de un robo calificado en la sede de nuestra institución. El o los delincuentes sustrajeron dinero en efectivo...produjeron daños en el edificio y violentaron los sistemas de alarma y monitoreo. En las últimas horas hemos colaborado con las fuerzas policiales en el registro de los daños, la búsqueda de evidencias y todo lo que está a nuestro alcance en pos de identificar a los responsables y recuperar lo robado”, dice el posteo que recogió la solidaridad y sorpresa de los vecinos.

Correa Comunicado.jpg

Consultado por Aire Digital, el gerente de la Sociedad Italiana, Marcelo Tulissi, entre conmocionado y amargado confirmó la infrecuente situación de inseguridad. “El dinero estaba disperso en distintos lugares, revolvieron todo y se llevaron 3.400.000 millones de pesos”, describió.

Amargura

“Te digo la verdad, no puedo dormir, estoy re amargado. Esto lo hicieron profesionales, no improvisados, tenían información previa y logística. No recuerdo un robo tan espectacular en la historia del pueblo. Las cámaras y el sistema de seguridad lo habíamos instalado hacía cuatro meses a través de una inversión importante. Te pido disculpas pero no puedo hablar más porque hay reservas en la investigación”, se excusó amablemente Tulissi.

El lunes, en ese mismo tono el hombre le había confesado a un medio de Correa que estaba “triste al ver el desconsuelo de los empleados de la entidad que trabajan para ofrecer servicios a la comunidad con total desinterés. “Siento que tenemos una sociedad totalmente desprotegida”, indicó el dirigente.

A las horas del hecho, el jefe de la Unidad Regional X, Francisco Fernández, aportó algunos detalles a los medios locales, pero en un marco de reserva para no entorpecer una investigación que puede arrojar derivaciones impensadas. “Voy a tener que ser cauto, porque hay detalles que estamos procurando para el esclarecimiento del hecho”, indicó el policía al programa Punto de Noticias de Cañada de Gómez.

Fiscalía Cañada de Gómez.jpg
El caso es investigado en la Unidad Fiscal de Cañada de Gómez.

El caso es investigado en la Unidad Fiscal de Cañada de Gómez.

Igualmente se mostró sorprendido por el nivel de sofisticación de él o los autores del audaz atraco. “Lo llamativo es que desactivan alarmas, sensores y cámaras, eso impidió que la alarma sonara y que se tenga rastros de los maleantes. Esta gente ha tenido muy buena información, trabajó de manera correcta, no son improvisados, entienden bastante de cuestiones informáticas y electrónica”, describió.

Hermetismo y todo bajo la lupa

Con la experiencia de pesquisar robos similares, Fernández hizo una salvedad sobre posibles involucrados y la logística que emplearon. “En este tipo de hechos no hay que subestimar a nadie, porque tal vez el menos pensado puede estar ligado a esta cuestión. Se está trabajando en varias hipótesis. Lo hace la Agencia de Investigación Criminal (AIC) junto a la comisaría de Correa y también las áreas de análisis criminal.

El jefe policial explicó que se están evaluando los movimientos previos y posteriores en la ciudad, y los registros de cámaras de viviendas particulares de toda la zona, evidencia y datos que los agrupa el fiscal de Cañada de Gómez Santiago Tosco, que ya estaba trabajando en otros hechos de mecánica similares ocurridos en la zona.

Esta gente ha tenido muy buena información, trabajó de manera correcta, no son improvisados, entienden bastante de cuestiones informáticas y electrónica”, dijo el jefe de la Unidad Regional de Policía Esta gente ha tenido muy buena información, trabajó de manera correcta, no son improvisados, entienden bastante de cuestiones informáticas y electrónica”, dijo el jefe de la Unidad Regional de Policía

La investigación se maneja con absoluta reserva. Según fuentes cercanas a la pesquisa, hay datos que el fiscal guarda bajo siete llaves hasta confirmar algunas líneas. El arriesgado robo suma varias intrigas por develar. A pesar de que se nota un trabajo profesional, al fiscal no le cierran algunos mínimos detalles que pudo colectar en la escena, lleva a pensar denota cierta inocencia o descuido de los ladrones.

Por ahora sólo se comunicó que se ordenaron algunas medidas de rigor: declaraciones testimoniales a empleados y directivos, recolectar imágenes de cámaras de seguridad de viviendas particulares para conocer los movimientos de ese día (autos o personas sospechosas), pero también días anteriores. Y se espera el resultado de las pericias sobre los rastros que pudieran haber dejado los ladrones en el lugar.

Mientras, en el bucólico pueblo de Correa sus vecinos ya no se sienten tan seguros. La comunidad asistió impávida a un hecho que antes miraba por los canales de noticias de la no tan lejana Rosario, de Buenos Aires o ciudades vecinas más populosas. La inseguridad golpeó sus puertas y se sienten vulnerables.

Temas