La condena fue impuesta a través de un juicio de procedimiento abreviado acordado entre la fiscal María Laura Martí y la defensora pública Sonia Bustos. El juez Sergio Carraro valoró la legalidad del acuerdo y condenó a Rossi.
Violenta entradera
El 5 de agosto de 2021 a las 21:45, Rossi junto a otro joven identificado como Lucas S. abordaron a la víctima en la vereda de su domicilio en Derqui al 1900 e ingresaron con él a la vivienda, mientras lo amenazaban con revólver; una de las víctimas alcanzó a contarle por teléfono a una amiga lo que estaba sucediendo, y gracias a este aviso, alertaron a la policía, que rápidamente llegó al lugar.
En el interior de la casa, los ladrones maniataron a la mujer y a los tres hijos de la pareja, les exigieron la entrega de dólares mientras los amenazaban de muerte y les decían que les iban a cortar los dedos. Los sospechosos lograron apoderarse de varios bienes: dinero en efectivo, alianzas de matrimonio, cortadora de cabello, un reloj, las llaves de la casa, un teléfono celular, herramientas, auriculares, una campera de motociclista, entre otros elementos de valor. Cuando los policías llegaron a la casa, encendieron la sirena del patrullero y los delincuentes escaparon.
Los uniformados ingresaron al inmueble y se encontraron con una mujer con las manos atadas que les indicó a dónde estaba el resto de la familia, en las mismas condiciones. El rápido accionar del personal policial logró recuperar varios de los elementos sustraídos y dar con “Piojo” Rossi, quien primero fue imputado por el hecho y ahora condenado como coautor de robo calificado por ser con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo darse por acreditada a tres años de prisión de cumplimiento efectivo.
Gabriel, dueño de casa y víctima de la entradera dialogó con Aire de Santa Fe. Contó que habían terminado de cenar, su hijo salía con su moto de la casa cuando lo interceptaron los ladrones que llegaron caminando, lo amenazaron y le obligaron a que les abra la puerta: "a punta de pistola nos dijeron 'Esto es una atraco, no miren'. Nos hicieron tirar al piso, uno revisaba y otro nos cuidaba, querían dólares y yo tenía la plata para pagar los servicios del mes. Se levantó mi hijo mayor del piso para darle la plata: $50.000. Cuando llegó la policía escaparon por la ventana", relató.
"El accionar policial es para destacar, los ladrones escucharon la sirena. Recuperamos las alianzas y los celulares. Nos decían que les diéramos los dólares porque nos iban a pegar un tiro y a cortar los dedos: cómo les explicás vos que uno no tiene dólares. Nos tocó a nosotros pero no se lo deseo a nadie, lo material va y viene, lo importante es que estamos todos bien. Uno se aferra a la vida", concluyó.
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