Un suboficial de la policía provincial, que se encontraba prófugo de una causa que investiga a una banda que hacía fuertes entraderas en Santa Fe, fue detenido en las últimas tras acosar a una mujer en el norte de la ciudad.
El mismo fue identificado Rodrigo G., de 34 años, y el cual era buscado por presuntamente integrar una banda de policías y civiles que entre 2020 y 2023 cometieron una importante cantidad de robos en casas particulares e inclusive llegaron a tomar por asalto la Subcomisaría 20 de Arroyo Leyes.
Su captura había sido librada por los fiscales Laura Urquiza y Ezequiel Hernández, quienes tras ser informados del arresto ordenaron que permanezca detenido para luego llevarlo a una audiencia de imputación en tribunales.
La caída del suboficial se dio el martes, pasadas las 8 de la mañana, cuando una mujer de 34 años llegó a una escuela de Espora y Estrada y pidió ayuda ya que un hombre (que vestía campera negra y jean azul) la seguía desde que había salido de su casa. La directora del establecimiento llamó al 911 por lo que al lugar arribó personal de la Policía de Acción Táctica (PAT) que entrevistó a la mujer y, tras obtener información sobre qué prendas de vestir tenía puestas el acosador, salió a buscarlo.
En medio de un patrullaje por la zona, los agentes de la PAT lograron dar con el hombre buscado y lo demoraron. Sin embargo, según fuentes policiales, el hombre se resistió y empujó a un agente de la fuerza y lo hizo caer al suelo.
Al ser esposado, los policías cotejaron su identidad y establecieron que se trataba de Rodrígo G. por lo que informaron el procedimiento al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación quien dispuso que se le abra una causa por resistencia a la autoridad y acoso callejero.
Horas después, tras ser llevado a la Comisaría 10 y al consultar la base de datos, la fuerza detectó que sobre el suboficial pesaba un pedido de captura emitido por los fiscales Hernández y Urquiza. En efecto, quedó detenido para ser imputado en el marco de la causa que lo tiene señalado como integrante de una asociación ilícita de la que participaron policías y civiles.
Se trata de los agentes policiales Leonel Almada (47), quien se desempeñaba como jefe de la Comisaría 13 de Laguna Paiva; Gabriel Lemos (41), el cual se encontraba con carpeta médica en la fuerza y Maximiliano Morgans (43) que prestaba servicios en Recreo.
También fueron imputados de integrar la banda el organizador de eventos gastronómico, Alejandro Medrano (53) y el relacionista público, condenado por el homicidio del empresario Hugo Oldani, Andrés Kaipl. A su vez, quedaron también implicados en la asociación ilícita, Martín “Pato” Viña, Hernán “Orejón” Sosa, Fabián López y el comisario Sebastián Palavidini. Estos últimos, fueron detenidos a raíz del robo y copamiento de la Subcomisaría de Arroyo Leyes en noviembre del 2022.
Según la investigación, la banda “poliladron” protagonizó una serie de violentos atracos entre el 2020 y 2022:
- El primero de los atracos ocurrió el 25 de noviembre del 2020, a las 7.30, en una vivienda de Moreno y San Jerónimo de la ciudad de Santa Fe. Ese hecho fue ventilado en el juicio por el homicidio del empresario Hugo Oldani, ya que en base al peritaje del teléfono de Kaipl, los fiscales revelaron cómo aquel día el relacionista público realizó inteligencia fuera del domicilio hasta el ingreso de parte de la banda. Una vez adentro, los delincuentes abordaron a la dueña de casa y le exigieron dinero y elementos de valor. Luego, tras maniatar a la mujer, se alzaron de 180.000 pesos y un teléfono celular.
- El otro robo tuvo lugar en una vivienda rural del kilómetro 30 de la ruta 1, en jurisdicción de los Zapallos. Allí, cerca de las 20.30, parte de la banda entró en una casa y abordó al dueño, al cual le exigieron la entrega los dólares. Tras culminar el atraco, el sindicado cabecilla “Pato” Viña, fue hasta el móvil policial en el cual se encontraba el policía Leonel Almada, quien colaboró con la huida.
- El último robo ocurrió el 6 de marzo del año pasado, cuando los “poli ladron” fueron hasta una propiedad del kilómetro 482 de la ruta 11 y simularon un falso allanamiento para revolver la vivienda hasta encontrar 90 mil pesos, dos celulares y la llave de la camioneta. La víctima fue luego subida a dicha camioneta y trasladada unos kilómetros hasta un descampado de la zona sur de Recreo, en donde fue abandonada. En tal suceso, los fiscales indicaron que el policía Gabriel Lemos, que oficiaba en ese entonces como jefe de la Comisaría 16 de Recreo, se hizo presente en la dependencia para darle aviso a la banda sobre posibles procedimientos que pudieran frustras el episodio delictivo.
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