El hecho ocurrió el martes por la noche, alrededor de las 21:30, en Güemes al 8000. La pareja se dedica a la venta de ropa y artículos por redes sociales y había sido citada por una supuesta compradora.
“Nosotros tenemos un grupo de WhatsApp de ventas por Facebook. Esa persona nos dijo que nos esperaba afuera. Cuando llegamos, preguntamos por ‘Yamila’ y ahí fue cuando salieron cuatro hombres de un pasillo con armas de fuego”, contó Geraldine.
Emboscada y disparos en barrio Coronel Dorrego
En medio del pánico, intentaron escapar en moto, pero cayeron a pocos metros. “Yo me golpeé, pero no me fracturé. Él empezó a forcejear con los cuatro por la moto. Yo me metí a la casa de un vecino que me ayudó. Desde ahí vi cómo le seguían disparando. Las balas no salían, hasta que uno le pegó con un ladrillo y entonces sí salieron: una le dio en la pierna izquierda y otra le rozó la cabeza”.
Ambos jóvenes fueron trasladados al hospital Cullen y recibieron el alta esa misma noche. Una de las balas que hirió al joven no pudo ser extraída y deberá salir por sí sola. La otra sólo rozó el cuero cabelludo, pero requirió limpieza y sutura.
La moto apareció más tarde, abandonada en un pasillo, con los papeles y la billetera intactos. El celular, en cambio, fue utilizado para extorsionarlos. “Me pedían 80 mil pesos para devolverlo. Ya no quise saber más nada. Preferí perderlo”, dijo la mujer.
Geraldine aseguró que jamás habían vivido algo similar. “Nosotros siempre trabajamos así, vendiendo por Facebook, yendo en moto por la zona. Jamás nos había pasado”.