En su momento, fue detenido el padre de los niños, quien confesó ser el autor de la feroz paliza, que se habría dado en el marco de una discusión por un frasco de dulce . “Se me fue la mano”, le habría dicho a los médicos.
El escenario de este aberrante suceso fue una vivienda ubicada en calle 3 de Febrero al 2000, en el barrio santotomesino El Tanque.
Los actos de violencia comenzaron junto con el anochecer del jueves 23 . Horacio Quintero comprobó que dos de sus hijos, mellizos de tres años, habían cometido la travesura de comerse un frasco de dulce. El sujeto, sin embargo, lo tomó de una manera violenta y les propinó una fuerte golpiza.
Ambos mellizos fueron brutalmente castigados, pero quien llevó la peor parte fue Ignacio. Además de los múltiples golpes en todo su cuerpo, también fue sumergido por su padre en una bañera con agua helada, que se encontraba en el fondo de la vivienda.
Los cuatro hermanos de los niños golpeados, al observar la situación, empezaron a pedir auxilio a través de gritos desesperados. Al ver que sus hijos no reaccionaban, fue el mismo asesino quien los trasladó al sanatorio 7 de Marzo y luego al hospital de niños.
La muerte y la confesión
Alrededor de las 0.30, los mellizos ingresaron al Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia donde recibieron las primeras curaciones.
Tras agonizar más de una hora en el nosocomio, a la 1.50 Ignacio falleció producto de las heridas recibidas. El niño sufrió numerosos politraumatismos y quebraduras. Además llegó con un cuadro de hipotermia, producto de su sumergimiento en la bañera.
El asesino se llama Horacio Quintero, en ese entonces tenía 33 años, quien al momento de la internación de los niños dijo ” se me fue la mano”. También su pareja, G.O. de 36 fue arrestada.
El juez de Sentencia Norberto Nisnevich condenó el 15 de mayo del 2013 al chofer de colectivos Horacio Hugo Quintero a la pena de 17 años de prisión. La sentencia fue por haber dado muerte a Ignacio y lesionado a Valentino de los cuales no era el padre biológico, pero tenía a su cargo.





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