menu
search
Ocio

Qué es el petting y cómo puedes aplicar esta práctica con tu pareja de forma segura

Según expertos, es una práctica sexual sana que te ayuda a tener un momento placentero con tu pareja. Es una de las maneras más seguras de evitar enfermedades de transmisión sexual y, claro un embarazo no deseado.

El “petting” es una práctica sexual placentera que suma cada vez más seguidores, y cuyo único fin es besar, acariciar o rozar a la pareja, dejando a un lado la penetración o el sexo oral.

Según expertos, es una práctica sexual sana que te ayuda a tener un momento placentero sin necesidad de tener sexo, es decir sin establecer contacto directo con el pene.

El petting como tal, ofrece en algunos casos el mismo placer que el sexo y permite dedicarle más tiempo a las caricias y los besos (algo que con el sexo se suele dejar a un lado).

Es una de las maneras más seguras de evitar enfermedades de transmisión sexual, y claro un embarazo no deseado.Sin embargo, como en todo, existen reglas que debes de seguir para hacer del petting una actividad sexual segura y placentera. Aquí tienes las 5 principales:

Lo bueno del petting es que no necesitas planearlo. Se da cuando se puede y se quiere y, los besos son el primer paso para que esto suceda.

Sin duda, el arte de besar puede hacer toda la diferencia: te acelera el pulso, te roba el aliento e indica que es el momento de tocar e iniciar el petting.

No se trata de despojarse de la ropa. La finalidad es acariciarse para conocer cómo te gusta que tu pareja te toque y las zonas erógenas de tu cuerpo. ¡Además de explorar de pies a cabeza al otro!

¡Atención con esto! Esta es la regla de oro y no debe romperse. Para que un petting sea sólo eso, no hay ningún tipo de sexo: ni anal, oral o vaginal.

Si no te mantienes presente durante el petting, podrías dejarte llevar por la emoción y terminar teniendo sexo sin ningún tipo de protección. Tampoco permitas que te presionen.

Con el petting no significa que debas tener relaciones sexuales después de hacerlo. Esta es una práctica independiente que no necesariamente terminará en penetración. ¡Déjalo bien claro!

petting

Se vale que ambos logren llegar al orgasmo por medio del tacto y las caricias, pero la vagina no debe tener contacto con el semen. Esta es la única manera en la que evitarás el riesgo de un embarazo.

Los juegos del deseo como el “petting” permiten despertar la sexualidad dormida y, en términos psicoanáliticos, se disfruta mucho cuando se rompen las represiones inconscientes.

“El deseo en todas sus manifestaciones nos hace sentir vivos. Genera esa tensión vital que te mantiene en movimiento y cuando se satisface, vuelve a renacer. El cuerpo despierto también activa el deseo por la vida”. Gabriela Goldstein

 

Fuente: www.bioguia.com

 

Dejá tu comentario