Para qué sirve el agujero de las ventanas de los aviones

Las ventanillas de los aviones poseen un pequeño orificio en su parte inferior que busca equilibrar la presión entre el interior y el exterior.
Para qué sirve el agujero de las ventanas de los aviones.

Para qué sirve el agujero de las ventanas de los aviones.

Seguramente cuando entraron a un avión se preguntaron "para qué sirve el agujero de las ventanas" y la verdad es que tiene el objetivo de evitar que la cabina se quede sin oxígeno y ayuda a equilibrar la presión de la aeronave.

Si bien suele pasar inadvertido, las ventanillas de los aviones están formadas por tres capas: una exterior, de carácter estructural, y que en caso de romperse supondría la descompresión de la cabina; una intermedia, que también forma parte del fuselaje del avión y es donde se ubica este agujero. Y una interior que es prácticamente decorativa y cuya única función es que los pasajeros no rayen el panel intermedio, que es donde se ubica este pequeño orificio.

El respiradero es el nombre que reciben los pequeños agujeros de las ventanas del avión que tienen la función de equilibrar la presión con el exterior.

El respiradero es el nombre que reciben los pequeños agujeros de las ventanas del avión que tienen la función de equilibrar la presión con el exterior.

Marlowe Moncur es director de tecnología de GKN Aerospace, empresa líder en fabricación de ventanillas para cabinas de pasajeros. Según su propia definición, “el respiradero, nombre oficial del agujero en cuestión, sirve como una válvula que permite que la presión del aire de la cabina de pasajeros y la del aire que hay entre el panel externo y el central se equilibren. Este pequeño agujero asegura que la presión de la cabina durante el vuelo se aplique sólo al panel externo, preservando así el panel central para situaciones de emergencia”. Este orificio también ayuda a que no se empañe el cristal y a que no se acumule hielo debido a los constantes cambios de temperatura que sufre la aeronave.

Su función, entonces, es regular y equilibrar la presión entre ambos cristales, haciendo que la presión durante el vuelo se aplique solo al panel externo y, en caso de que este se rompa, contener la despresurización. Cuando el avión despega la presión del aire en cabina empieza a disminuir y a partir de 3.000 metros no hay suficiente oxígeno para que los pasajeros respiren con normalidad, por lo que es necesario mantener la presión dentro de la cabina. Por eso los aviones están preparados para que, por debajo de una presión equivalente a 4.500 m, se activen automáticamente las máscaras de oxígeno.

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