La cuarentena nos da hambre a cualquier hora del día. El aburrimiento nos da ganas de comer, y una buena idea es tener a mano estos palitos de queso que la rompen acompañando cualquier comida. Los podemos comer como snack, solos, con dips de zanahoria y remolacha, para untar en diversas salsas como guacamole, o pasta de zapallo o berenjenas ahumadas. Los palitos de queso son la clave de todas las picadas. Acá te contamos cómo hacerlos.
¿Qué necesitamos?
- 1 ½ taza del queso que mas te guste rallado
- 4 cucharadas de manteca a temperatura ambiente
- ¾ taza de harina (o un poco más para espolvorear)
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimentón ahumado, dulce o picante
- 1 cucharada de leche, queso crema o crema de leche
Paso a paso
Precalentar el horno a fuego medio. En la procesadora de alimentos combinar el queso, la manteca a temperatura ambiente, la harina, la sal y el pimentón. Mezclar hasta que adquiera consistencia de masa grumosa. Agregar la leche y seguir mezclando hasta que la masa pueda formar una bola homogénea.
En una superficie ligeramente enharinada extender la masa con un palo de amasar y darle forma de rectángulo de 20 cm de largo y 25 de ancho aproximadamente, con medio cm de grosor. Con un cuchillo afilado cortar la masa en tiras finas de 20 cm de largo y 1 cm de ancho, o de la medida que vos elijas.
Enmantecar y enharinar una bandeja y transfiere allí los palitos dejando una distancia de 1 cm entre cada uno. Hornear en la rejilla durante doce o quince minutos hasta que los bordes se doren y los notes crujientes. Retirar del horno y dejar enfriar.
Servir a temperatura ambiente. Estos palitos de queso pueden guardarse en un recipiente hermético durante dos días, pero realmente son mucho mejor recién horneados.

