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Ocio kéfir |

Kéfir: sus beneficios y cómo prepararlo

El kéfir es una bebida natural, desintoxicante y curativa. Incorporar esta sustancia en el día a día ayuda al organismo.

El kéfir es originario del este de Europa y suroeste de Asia. Es un producto lácteo parecido al yogur líquido, fermentado a través de la acción de un conjunto de hongos y bacterias.

Los nódulos de kéfir tienen un aspecto similar al del coliflor pero son más blandos y gelatinosos. Por su parte, en el kéfir, la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y produce, además, dióxido de carbono y alcohol en pequeña cantidad.

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Nódulos de kéfir.

Nódulos de kéfir.

Este producto se puede incluir muy fácilmente en la rutina. Con un bajo un contenido de lactosa, es decir que personas con intolerancia pueden consumir, el kéfir se puede encontrar en cualquier dietética ya preparado o cada uno lo puede elaborar, según informa el medio Bioguía.

Beneficios

  • Promueve huesos fuertes.
  • Es una buena fuente de lácteos para personas con intolerancia a la lactosa.
  • Tiene un alto poder desintoxicante.
  • Ayuda a promover la buena salud intestinal.
  • Podría bajar los niveles de colesterol.
  • Es un alimento rico en nutrientes.

Cómo prepararlo

Ingredientes

  • 3 cucharadas soperas de azúcar (preferentemente morena o miel)
  • 50 gramos de granos de kéfir de frutas
  • 1 ½ l de agua
  • 2 a 4 higos secos o dátiles
  • 2 rodajas de limón o naranja
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Kéfir: un gran aliado.

Kéfir: un gran aliado.

Procedimiento

Evitar los elementos de metal durante toda la preparación.

1. Poner en el recipiente todos los ingredientes, colocando por último el agua.

2. Cubrir con una gasa o un paño y dejar a temperatura ambiente, protegido de la luz.

3. Cuando los dátiles suben a la superficie (luego de unas 24 horas), la bebida está lista.

4. Filtrar todo con un colador plástico, es muy importante que no sea de metal. Tirar los higos y el limón.

5. Recupera los granos de kéfir, enjuagar y colocar en un recipiente para iniciar un nuevo ciclo. Guarda el líquido en una botella de vidrio a temperatura ambiente (mayor en lo posible a 20 grados) por aproximadamente dos días, para que siga fermentando. A las 48 horas guardar en la nevera para detener la fermentación, y empezar a consumir. Se puede guardar por varios días, pero con el tiempo se vuelve ácido, por eso lo ideal es hacer la cantidad que se va a consumir durante el día.

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