sábado 8 de agosto de 2020
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Guía práctica para aprender a conservar las frutas

En algún momento, todos hemos tenido problemas para conservar las frutas. En este artículo, compartiremos todas las claves para solucionar este problema.

Aprender a conservar las frutas tiene innumerables ventajas. La más importante es evitar el desperdicio de la comida. Por un lado, por el ahorro en materia de economía que eso significa, pero además por el hecho de salvar la comida en un mundo donde muchas personas sufren y mueren de hambre. Otra ventaja es, sin lugar a dudas, que de esta manera las frutas mantienen por mucho más tiempo su increíble sabor y valor nutricional.

CONSEJOS PARA LA CONSERVACIÓN

En primer lugar, el tomate: la mejor manera de conservarlo es guardándolo en un cajón de la heladera si es que se encuentra maduro. Pero, si está más verde, se recomienda guardarlo fuera de la heladera hasta que madure, se ponga más rojo y ahí si, a la heladera.

Nuestra amada palta, o aguacate, como más te guste llamarla. Lo mejor es conservarla fuera de la heladera. Si quieres que madure más rápido, lo ideal es envolverlo en papel de diario y separarlo de los cítricos. Asimismo, si quieres guardar solo la mitad de una palta y evitar la oxidación, puedes echarle unas gotitas de limón y conservarla en un frasco de vidrio dentro de la heladera.

Las manzanas, peras, duraznos y kiwis: Lo mejor es guardarlos dentro de la heladera para que se conserven más. Lo ideal, es guardar cada tipo de fruta en un contenedor diferente y sin tapa.

El melón, sandía, piña o ananá: cuando las compramos, las podemos conservar fuera de la heladera. Una vez que las cortamos, podemos guardarlas dentro de la heladera en una bolsa reutilizable.

La naranja, limón y pomelo, se conservan bien en un ambiente seco y oscuro. No es necesario guardarlos en la heladera.

Los arándanos, cerezas, frambuesas, moras, frutillas y fresas se conservan en la heladera. Un buen tip es no lavarlas hasta el momento que vayamos a consumirlos, así los disfrutamos bien frescos.

Por último, las uvas, ciruelas y damascos. Para ellas, es mejor lavarlas y conservarlas secas en un recipiente en el que puedan respirar.

Además de tener en cuenta estos trucos para que las frutas se conserven mejor y duren más, cabe destacar que si no quieres o puedes tomar estos recaudos, es recomendable comprar solo la cantidad que va a consumirse en los siguientes días para no tener que almacenarlas.

FUENTE: La Bioguía

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