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Como planificar las viandas para el colegio

Los más pequeños de la casa pasan cada vez más tiempo fuera del hogar y lo que comerán en esos largos períodos de tiempo no es un tema menor. De ahí que es importante tener en cuenta ciertos ítems antes de pensar qué vamos a preparar para que los chicos lleven al colegio.

Es elemental planificar el menú del día para poder balancear nutrientes. En general, la recomendación es que una de las comidas principales sea a base de hidratos de carbono (pastas, arroz, tarta, u otros cereales como maíz, quínoa) y la otra comida a base de proteínas (carne, pollo, pescado o huevos con verduras).

“Si es en la cena donde se consumirá las proteínas, entonces debemos organizar una vianda con cereales y verduras para equilibrar los nutrientes del día por ejemplo: tarta de espinacas y choclo, pastas rellenas de verduras, formitas de mijo o quínoa con zanahorias, arroz con vegetales”, aconsejó la licenciada María Cecilia Ponce (MN 3362), nutricionista de Laboratorio ALCAT Argentina.

Otro punto a tener en cuenta es el desgaste energético que sufren los niños, debido a las actividades escolares, por lo que requieren una dieta que se adecue a sus necesidades.

“Es importante que los padres se encarguen de la administración de las cuatro comidas básicas del día: desayuno, almuerzo, merienda y cena; dejando las colaciones y tentempiés a demanda de sus hijos, pudiendo en éstas incluir comidas más gustosas, siempre y cuando las comidas principales hayan sido lo suficientemente nutritivas”, recomendó la licenciada Patricia Robiano, nutricionista y coach motivacional.

Se recomienda no olvidar que las comidas en el colegio tendrían que ser igual de nutritivas que aquellas que comen los chicos en sus casas, por lo que especialistas sugieren incluir en las viandas porciones de comidas proporcionales a su contextura física: aquellos de huesos chicos tiene una capacidad gástrica aproximadamente de 300 a 350 gramos de alimento por comida; aquellos de contextura física grande tienen una capacidad gástrica de 500 a 550 gramos de alimento por comida; siempre cuantificando un extra para el postre y el líquido que acompañe.

Las comidas de los niños tendrían que contener alimentos saludables como los vegetales, frutas y agua: estos, aumentan el rendimiento físico y mental, previenen el sobrepeso y aumentan las defensas. También hay que incluir alimentos proteicos como la carne, legumbre, huevos y lácteos.

Para Robiano, las comidas que llevan los chicos al colegio deberían ser fáciles y prácticas para comer, una buena opción es elegir alimentos que en poco volumen contengan alta cantidad de nutrientes. “Deben verse tentadoras en color y forma, para llamar la atención y estimular a que los niños coman y finalicen la porción proporcionada”, enfatizó.

Es importante que los alimentos resulten de fácil digestión, ya que los excesos de grasa y azúcares pueden generar un impacto negativo en el rendimiento posterior. Además, debe tomarse en cuenta, que la comida pasa un largo período de tiempo fuera de la heladera y es por eso que deben permanecer refrigerados adecuadamente; si los alimentos pasan muchas horas dentro de algún recipiente, hay algunos que se transformarán en poco apetitosos, corriendo el riesgo de que el niño elija otra opción “más visual”.

En otro orden, bajo la urgencia de una cocina rápida se recomienda aprender a gestionar los tiempos más eficientemente, es decir considerar la posibilidad de hacer y congelar comidas cuando se posee el tiempo o considerar el uso de comida enlatada.

Además, se puede establecer un modelo “mosaico” semanal en el cual está incluida la vianda que se decide dar a los niños, para facilitar la tarea de “no pensar” día a día que comerán.

Una dieta sana debería incluir cada día:

• Leche: 2 vasos (o su reemplazo por yogur)

• Quesos: 1 porción tipo “cajita de fósforos chica”

• Carnes: 100 grs (tamaño hamburguesa)

• Vegetales y hortalizas: 1 taza como mínimo

• Frutas: 2 unidades

• Cereales y legumbres: 2 tazas

• Pan / galletitas: hasta 100 grs

• Aceite, manteca o crema: 2 cucharadas soperas

• Azúcar y dulces: 2 cucharadas soperas

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