Redacción Aire Digital
Disfrazados de cartoneros y vendedores ambulantes, así lograron detener a dos de los presos santafesinos que se fugaron hace 23 días en la autopista Santa Fe – Rosario cuando eran trasladados por un móvil del Servicio Penitenciario. Planeaban subsistir como sicarios narco.
Los detalles de la recaptura de Carlos D’Angelo (33) y Alfredo Rojas (35), dos de los 9 presidiarios evadidos el pasado 8 de mayo a la altura de Granadero Baigorria, se dieron a conocer en las últimas horas.
No fue tarea fácil. La operación llevó varios días e implicó escuchas, llamadas e información de calle. Los agentes tuvieron que hacerse pasar por cartoneros, vendedores ambulantes y hasta por una pareja que estaba interesada en comprar la casa en la que se escondían. Finalmente fueron hallados este miércoles en Villa Tranquila, partido bonaerense de Avellaneda (Buenos Aires), por personal de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI) y de la Policía Federal Argentina.
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De las escuchas telefónicas efectuadas, surgió que la madre de uno de los integrantes de la banda tenía escondido a uno de los prófugos en su domicilio en la localidad santafesina de Villa Gobernador Gálvez y que éstos planeaban oscurecerse el cabello y tatuarse el rostro para que no los reconocieran y así trasladarse al partido de Avellaneda.
Los magistrados actuantes dispusieron la profundización de las tareas de inteligencia, por lo que efectivos de la PFA se insertaron en el barrio de Avellaneda disfrazados de cartoneros y vendedores ambulantes.
Tras varias semanas de vigilancia y seguimientos, los oficiales individualizaron a Wilfredo Josué Risso Patrón como el responsable de darles alojamiento a los prófugos después de haberlos contratado como sicarios.
La casa donde se escondían tenía un cartel de venta en la entrada, por lo que dos policías se hicieron pasar por una pareja interesada en adquirir la casa y así lograron obtener más información y comprobar lo que sospechaban: el dueño del domicilio albergaba gente nueva y ajena al barrio. Además, de las tareas de campo se identificó a otros dos hombres que frecuentaban la vivienda investigada.
Con toda esta información, la jueza de Garantías 10 de Lomas de Zamora, Estela Mollo, ordenó el allanamiento inmediato de los domicilios y a las 7 de ayer se detuvo a D’Angelo y a Rojas y a tres hombres acusados de encubrimiento.
Durante el operativo también se procedió a la detención de tres personas más que están sospechadas de encubrir a los delincuentes en la villa de emergencia de Avellaneda.
La fuga se produjo el 8 de mayo último, cuando trece reclusos eran trasladados hasta la cárcel de Coronda y por motivos que aún se investigan, nueve de ellos redujeron a los agentes, robaron sus armas y huyeron, mientras que los restantes optaron por no huir. Días posteriores al hecho, circularon versiones de que los presos habían encendido un cigarrillo de marihuana y que tenían una copia de la llave de las esposas.
A raíz de la fuga, los diez agentes del Servicio de Penitenciario que estaban a cargo del traslado y la custodia fueron imputados acusados por “facilitamiento de evasión”.
Con las detenciones de los dos presos de ayer, ya son seis los reclusos recapturados: Alberto Quiroz, Alejandro Candía, Diego Alfonso, Nahuel Arce, Alfredo Rojas y Carlos D’Angelo; mientras continúa la búsqueda de los tres restantes: Hugo Peralta, Leandro Cabalie y Mariano Cardozo.
Nota de Redacción: para la elaboración de esta noticia se utilizó información de Télam.
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