Los trabajadores pagan las consecuencias de la ineficacia de las políticas de seguridad. Hoy, el blanco de los delincuentes fue una modesta peluquería de barrio Las Flores, donde la propietaria montó su negocio hace pocas semanas.
En diálogo con el móvil de Aire de Santa Fe, Gladys, dueña del local, contó que los malvivientes “son conocidos” en el barrio, incluso por la misma policía, pero los efectivos “tienen las manos atadas”. A fines de enero, los vecinos del barrio del norte de la ciudad marcharon hacia la subcomisaría 3era en pedido de medidas de seguridad, modalidad de reclamo que se dio en numerosos barrios santafesinos.

Sin embargo, las respuestas brillan por su ausencia o en algunos casos, se circunscriben en promesas de una mayor frecuencia policial que no da frutos.
De poco sirvieron las rejas que la peluquería del monoblock 1 tenía en su frente. Los ladrones lograron vandalizarlas y dar con el interior del local, donde sustrajeron una suma cercana a $25.000 en maquinaria y herramienta profesional. “Estuve trabajando en la calle, recién ahora tenía mis cosas para trabajar…no sé cómo voy a empezar otra vez”, expresó Gladys, desconcertada.
La palabra de Gladys
Te puede interesar


Dejá tu comentario