La línea 1 no entra a los barrios del oeste por el mal estado de las calles

Línea 1

Desde las 8, los coches realizan un recorrido acotado, que finaliza en Cafferata y Berutti.


Las lluvias que se han registrado en Santa Fe en la última semana han vuelto intransitables muchas de las calles del norte de la ciudad. Por este motivo, la línea 1 realiza un recorrido restringido desde las 8 de este miércoles, y no ingresa a los barrios que se encuentran al oeste, ya que el mal estado de calle Berutti impide la circulación de los coches, que corren el riesgo de quedar empantanados.

El móvil de Aire de Santa Fe dialogó con uno de los choferes, quien afirmó que la decisión de los trabajadores de acotar el recorrido se mantendrá hasta que la Municipalidad arregle las calles. Barrio Los Troncos, Loyola Sur y parte de Acería, hoy se quedaron sin servicio.

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“Venimos, paramos en Cafferata y Berutti y de ahí ya volvemos al centro. Más al oeste no entramos a ninguno de los barrios, porque es imposible por el estado de las calles”, precisó el conductor de la línea 1.

El malestar de los vecinos por un problema sin fin

Lamentablemente, ya es un clásico: cada vez que la lluvia se instala en la región por más de 3 o 4 días, cientos de calles santafesinas muestran su peor cara. El barro, los pozos y el agua acumulada constituyen un combo que deja prácticamente aislados a decenas de miles de vecinos que, a pesar de la situación, deben seguir con su vida cotidiana, llegar a sus trabajos o ir a la escuela.

Cada vez que esto sucede, aparecen las promesas y las soluciones “transitorias”, que nunca son reemplazadas por las definitivas. Luego, en algún momento, el sol sale, seca el barro y alivia la situación. Hasta que la lluvia regresa y el círculo vicioso vuelve a empezar.


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“De nada sirve tener iluminación si caminamos en el agua”

Julia es vecina de barrio Nueva Pompeya. Su vivienda está ubicada en Saavedra y Mateo, una de las pocas zonas del barrio que goza de iluminación. Sin embargo, “de nada sirve tener una hermosa iluminación para caminar en el agua”. “Acá no tenés barro, directamente tenés agua en las calles y no escurre”, expresó la vecina en Aire de Santa Fe.

Como si estuviese pidiendo una limosna o algo que no merece, Julia ni siquiera pide que asfalten las calles. “Pedir un asfalto es pedir mucho, pero por lo menos que hagan un mejorado, zanjas, algún arreglo”.

Son los vecinos del norte de la ciudad, los mismos que pagan impuestos como los de zona céntrica o sur. “No entiendo por qué tanto olvido”, concluyó la vecina.

La palabra de Julia

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