Colectivos: un servicio deficiente a pesar de los aumentos

Línea 1 colectivos

Desde las 9, los choferes de colectivos realizaron asambleas en las paradas en reclamo por diferencias en la liquidación de salarios.


El transporte público de pasajeros por colectivos en Santa Fe vivió una jornada complicada este martes. Desde las 9:00, los conductores interrumpieron el servicio y se congregaron en asambleas en las cabeceras de línea por la liquidación errónea del salario de noviembre y el aguinaldo. Al mediodía comenzaron a levantarse las reuniones y parecía que el servicio se regularizaba, pero la falta de consenso entre los trabajadores de ERSA y la empresa demoró la normalización. A las 14:00, las líneas 1, 2, 3, 9, 15 y 20 seguían sin circular.

Los choferes de la firma Autobuses Santa Fe fueron los primeros en lograr un principio de acuerdo y restablecieron el servicio de las líneas 4, 5, 8, 10, 11, 13, 14, 16, 18 y 21 alrededor de las 13:00.

Finalmente, los recorridos operados por ERSA se normalizaron a partir de las 15:00.

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Reclamos y respuestas

José Porpatto, delegado de UTA en la Línea 5, explicó por Aire de Santa Fe que el conflicto es por “diferencias” en la liquidación de sueldos de noviembre y el aguinaldo.

Por su parte, desde el Grupo Autobuses Santa Fe afirmaron que los sueldos se pagaron y que está en proceso de pago el ajuste de la diferencia del Sueldo Anual Complementario. En el mismo sentido, señalaron que la discusión de fondo es que en octubre se hizo un pago a cuenta de paritarias. Los empresarios sostienen que como ese pago era a cuenta del aumento futuro, ahora realizaron los descuentos.

Un servicio deficiente a pesar de los aumentos

El conflicto que dejó sin colectivos a la ciudad de Santa Fe se suscita menos de una semana después de instrumentarse un aumento del 50% en el costo del boleto, autorizado por el Ejecutivo que dirige José Corral e implementado por las prestatarias del servicio. Actualmente, el boleto frecuente en la capital de la provincia cuesta $21,50.

Cada vez que hay un incremento, tanto el Estado municipal como las empresas justifican el mismo argumentando que la suba de la tarifa es necesaria para mejorar las condiciones de prestación del servicio. Sin embargo, esto nunca -o casi nunca- se verifica en la realidad. Incumplimiento de frecuencias, coches deteriorados en los que entra agua cada vez que llueve y hacinamiento en los horarios picos son algunos de los numerosos inconvenientes con los que deben lidiar a diario los usuarios que no tienen otra alternativa que hacer uso del transporte público.

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