El doctor Raúl Sartori, abogado patrocinante de Luciana Díaz, esposa de Borda dijo que el hombre está muy grave y la situación para la familia es dramática.
El letrado comentó que el negocio es el sustento familiar y al mediodía no abre sus puertas porque la esposa está pendiente de los partes médicos del hospital para conocer la evolución de Horacio.
Por las noches abren de modo esporádico y ayer se encontraron con un boquete en la parte trasera del negocio. El abogado indicó que lo ocurrido tiene varias lecturas: puede tratarse de un intento de robo o de un amedrentamiento a la familia.
Por otro lado, el parrillero del comedor testigo de lo ocurrido recibió amenazas.
Sartori contó que personalmente llevó en su coche al parrillero para que declare frente a la fiscal por una cuestión de seguridad.
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Horacio Borda de 52 años presenta presión alta y por el momento está controlado.
También presenta síntomas febriles y punzarán su columna para saber si existe alguna infección. Le harán estudios de la mucosa.
“Yo estoy tranquila y sé que esto es normal. Su estado sigue siendo grave, hay que esperar”, dijo Luciana Díaz, su esposa.
Luciana, la mujer de Horacio Borda, dialogó en forma exclusiva con Aire de Santa Fe y contó detalles del momento en que, en medio de una batalla campal, un puntero político lo golpeó con un fierro en la cabeza, lo que lo dejó en coma. También aseguró que la Policía y la Justicia tienen en su poder videos del momento del ataque, que ocurrió el pasado jueves por la noche en la parrilla el Tata, ubicada en Blas Parera 9300.
Aire de Santa Fe fue el primer medio que dialogó horas después con Luciana, la pareja de Horacio Borda de 53 años quien desde aquel día permanece en estado crítico por las lesiones que le provocaron el golpe que recibió en la cabeza.
Las primeras informaciones que trascendieron hablaban de que Horacio intentaba separar dos facciones antagónicas de punteros políticos que se enfrentaron dentro de su parrilla, cuando uno de ellos lo empujó y lo hizo caer sobre un fierro.
Con el correr de las horas, se hizo más fuerte la versión de que un tal “Toledo” lo golpeó fuertemente con un fierro en la cabeza. Esta última sucesión de hechos fue la que confirmó su esposa Luciana.
“Yo estaba dándole la teta a mi bebé, en mi casa contigua al comedor, y escuché que personas que cenaban en el lugar decían: lo mataste, lo mataste”.


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