María Virginia Ángel es fanática de Colón desde su nacimiento. Para su familia ser hinchas del Sabalero es un estilo de vida, organizando sus vidas y rutinas en torno a Colón y sus partidos.
“Si me preguntan por qué soy de Colón, sencillamente puedo decir que por herencia. En mi casa siempre se respiró fútbol y es sin dudas el legado más lindo que me dejo mi viejo.”
También comparte su pasión, con amigos de toda la vida, como también con amigos que conoció gracias a Colón. La vida sabalera la disfruta también con sus compañeros de Agrupación Movimiento Popular Sabalero, con los cuales hace casi 10 años tratan siempre de sumar su granito de arena en el club, de la forma que sea, porque “para nosotros está primero Colón, por sobre cualquier cosa.”
Viajar por el Sabalero
Virgi tuvo la suerte de poder viajar mucho, en diferentes momentos de la historia… o de su corta historia de 30 años de vida.
“Sin dudas hay viajes que quedan grabados para siempre, como el primer ‘viaje largo’ que fue a San Juan en 2008 cuando peleábamos el descenso y nos salvamos de la promoción con el Pirulazo.”
En las malas mucho más
Virginia asegura con honor estar en las buenas y en las malas. “Porque si hay algo que caracteriza al hincha de Colón es eso, y para nosotros no existe algo más lindo que sostenerlo al negro cuando más nos necesita, como fue en los años 2013 y 2014, donde vivimos un año lleno de emociones, el torneo de 30 puntos, el desempate con Rafaela y la vuelta a los pocos meses.”
“Me acuerdo todavía como si fuera hoy, verlo llorar a mi viejo, antes del penal del Pipa Alario contra Boca Unidos, como nunca en mi vida lo había visto llorar. Nos abrazamos tan fuerte cuando la pelota entro que si cierro los ojos, todavía puedo sentirlo. “
Inolvidable Morumbi
“Después de tanto sufrimiento, puedo decir que fui testigo de un momento histórico y de alegría interminable, como fue el partido con San Pablo. ¡Yo estuve en el Morumbi!”
De la misma forma que su padre le contó tantas veces el día que él estuvo en el partido contra el Santos, tiene la felicidad de saber que el día de mañana va a poder contarles a sus hijos que la experiencia del sabalero en Brasil fue tan emocionante, que si busca alguna palabra para adjetivarla, no la encuentra.
“Lo sentí, lo viví y lo compartí con otros locos, que como yo, eran felices por el solo hecho de estar ahí. ¡Inexplicable lo que fue después del gol de Fritzler! Se nos venían a la cabeza tantos otros viajes que hicimos, en momentos dificilísimos, que eso fue como un mimo al alma.”
Su clásico favorito
Si tiene que elegir el clásico que más disfrutó, Virginia se queda con el 1 a 0 del año 2002 a favor de Colón, con gol de Miglionico en el último minuto. “Hasta dos horas antes del partido, yo no iba, no había conseguido entradas, estaba con cara larga en casa y a último momento me regalaron una, asique lo disfruté el doble.”
Colón = vida
“Colón para mí, como dijo el Flaco Conti, es mi vida. Algo que realmente no se puede explicar desde la razón. Y que sin dudas, va a ser el mejor legado que pueda dejarle a mis futuras generaciones.”




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