jueves 14 de noviembre de 2019

La primera condena del país por trabajo infantil se dictó en Santa Fe

La denuncia había sido realizada por el Ministerio de Trabajo santafesino en 2016 después de inspeccionar un campo de arándanos regenteado por un matrimonio.

La Justicia santafesina dictó la primera condena en el país por “aprovechamiento económico ilegal de trabajo infantil”. Un matrimonio de la zona rural de Santa Teresa fue hallado culpable de emplear a niños de entre 12 y 16 años para recolectar arándanos, en condiciones a todas vistas violatorias de la ley y de los Derechos del Niño.

La jueza rosarina Marisol Usandizaga sentenció a los acusados a un año de prisión. La causa se había iniciado luego de la denuncia presentada en noviembre de 2016 por el propio Ministerio de Trabajo de la Provincia. La situación había sido detectado durante una inspección, ordenada por el Ministerio a raíz de una denuncia anónima recibida con anterioridad.

Guillermo Cherner, subsecretario de Políticas de Empleo y Trabajo Decente, habló por Aire de Santa Fe. Afirmó que desde el gobierno provincial están “satisfechos” con la decisión judicial: “Hace mucho tiempo venimos abordando la problemática del trabajo infantil, pero hasta el momento no podíamos obtener eco por parte de la Justicia penal. Esta sanción, sin dudas, va a ser de acá en más una medida ejemplificadora para aquellos que estén utilizando menores en tareas similares“, sostuvo el funcionario.

Santa Teresa, departamento Constitución

Respecto a los menores involucrados en este caso, Cherner explicó que “los chicos no formaban parte de la familia” de los acusados: “Cuando hay una relación familiar no se considera como delito”, aclaró.

El entrevistado precisó que los niños eran utilizados en la cosecha de arándanos, en una situación de explotación: “A los chicos se les pagaba 11 pesos el kilogramo, siendo que luego el producto se vendía al intermediario a un precio 10 veces mayor. Esto es algo frecuente en el campo a la hora de recoger frutos pequeños: lo mismo pasa con la cosecha de frutillas”, indicó.

Cherner dijo que cuando se detecta uno de estos casos se pone en marcha un protocolo integral desde el Ministerio de Desarrollo Social, con el objetivo de proteger a los niños. “Muchas veces estos menores realizan estas tareas porque es necesario para el sustento familiar. Lo primero fue hacer cesar estas tareas. Después, acompañar desde las áreas sociales de los municipios a las familias para ver otras formas de subsistencia“, argumentó.

El funcionario recordó que se impuso “una sanción económica muy importante” a los responsables de esta situación, aunque reconoció que la condena “es excarcelable” y los acusados no van a quedar en prisión. “De todos modos, ese no era nuestro objetivo principal. Si hay una reincidencia van a tener prisión efectiva. Lo que sí queríamos era que que quede el precedente, que se sepa que la Justicia investiga y castiga estos casos. En el trabajo rural es muy común la utilización de menores de edad y que la Justicia actúe favorablemente va a servir para prevenir futuros casos“, concluyó.

La Provincia se apoyó en la ley nacional 26.847 que define la penalización del trabajo infantil: prisión de 1 a 4 años al que “aprovechare económicamente el trabajo de un niño en violación de las normas nacionales que prohíben el trabajo infantil”. Si bien la ley N° 26.390 ya prohibía el trabajo de menores de 16 años, desde la incorporación de la figura de trabajo infantil en el Código Penal en 2013, hubo nueve denuncias en Santa Fe. Esta fue la primera en que la Justicia condenó.

Dejá tu comentario