Un sacerdote murió durante una misa en Ecuador luego de que una cruz de madera le cayera en la cabeza
Una estructura pesada se desprendió del altar e impactó directamente en la cabeza del cura mientras oficiaba la ceremonia.
La iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro pertenece a la vicaría centro de Guayaquil y está bajo la administración de la Congregación del Santísimo Redentor.
Una ceremonia religiosa en Ecuador terminó en tragedia este domingo en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la ciudad de Guayaquil. El sacerdote a cargo del oficio litúrgico falleció de forma instantánea luego de que una cruz de madera se desprendiera del altar y le golpeara la cabeza.
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El dramático impacto grabado durante la transmisión en vivo
El hecho ocurrió frente a decenas de feligreses y quedó registrado por las cámaras que transmitían la eucaristía por redes sociales. Las imágenes captaron el instante en que el pesado adorno cayó sobre el religioso, desatando gritos de desesperación entre los presentes.
Pese a los esfuerzos inmediatos de los asistentes por auxiliar al párroco y la rápida llamada a los servicios de emergencia, los paramédicos confirmaron que el fuerte golpe provocó heridas de gravedad irreversibles que le causaron la muerte en el lugar.
Quién era Patricio Sánchez Molinari y el dolor de la comunidad religiosa
Horas después del hecho, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento de Patricio Alfredo Sánchez Molinari, Párroco de la iglesia Perpetuo Socorro. A través de un comunicado firmado por el cardenal arzobispo Luis Cabrera Herrera, la institución lamentó la partida del cura y expresó sus condolencias a la familia redentorista.
Sánchez Molinari integraba la Congregación del Santísimo Redentor, orden fundada en 1732 con presencia en múltiples países. A las muestras de dolor se sumó la parroquia San Lorenzo de Vinces, en la provincia de Los Ríos, donde el sacerdote ejerció su labor pastoral durante varios años antes de su traslado a la vicaría centro de Guayaquil.
La muerte de Sánchez Molinari conmueve a la diócesis local, que en marzo pasado afrontó la pérdida de otros dos religiosos. En aquel episodio, los sacerdotes Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui fallecieron ahogados al intentar rescatar a un monaguillo.





