Una nueva jornada transcurrió con saqueos, incendios, barricadas y enfrentamientos en las calles de Santiago de Chile, Antofagasta, Valparaíso, Temuco y Concepción. Los conflictos se dieron luego de que el presidente, Sebastián Piñera anunciara una reorganización de su gabinete para salir de la crisis y retornar a la democracia.
En Santiago se convocó a una movilización en contra de las medidas tomadas por Piñera por medio de redes sociales. Los manifestantes se reunieron en la Plaza Italia y marcharon hacia el Palacio de la Moneda. Los carabineros los dispersaron, por lo que prendieron fuego un local de comida rápida que provocó el incendio de un centro comercial a 7 cuadras del palacio de gobierno.
Los bomberos trabajaron para apagar las llamas que consumieron casi la totalidad del comercio y parte de un hotel y un centro médico. Todos los edificios fueron evacuados.
Más cerca de la Casa de la Moneda, los carabineros reprimieron a los manifestantes con gases lacrimógenos, carros hidrantes y disparos.
Desde el norte al sur del país también se registraron protestas y escaramuzas en Valparaíso, donde funciona el Congreso, en las sureñas Concepción y Temuco y en la norteña Antofagasta.
“La zona céntrica es tierra de nadie, veo totalmente sobrepasados a los Carabineros; pido al gobierno que por favor tome medidas”, dijo el alcalde de Concepción, Alvaro Ortíz, citado por Radio Cooperativa.
El mismo cuadro trazó la alcaldesa de Antofagasta, Karen Rojo, quien también hizo hincapié en la dificultad de Carabineros para calmar la situación. “Este día ha sido peor que los otros”, lamentó.
Santiago y las principales ciudades chilenas habían comenzado la semana en un clima de tranquilidad, después de que Piñera levantara el estado de emergencia que entregó a las Fuerzas Armadas el control de la seguridad y el orden público.
El metro, principal medio de transporte de los santiaguinos, abrió la mitad de las 136 estaciones, y la red de colectivos funcionaba normalmente, pero con largas filas en las paradas por el funcionamiento parcial de la red de subte.
Supermercados, farmacias, estaciones de servicio y centros comerciales iniciaron la semana tratando de volver a la normalidad, luego de varios días cerrados o con tiempos de aperturas reducidos y accesos controlados debido al estallido social.
Las calles presentaron por la mañana embotellamientos, debido a que más personas fueron a trabajar en sus vehículos, además de que los semáforos no funcionaban en muchas esquinas de la ciudad. Mientras tanto, los chilenos retomaron sus trabajos en horario habitual.
“Este no es el Chile que marchó el viernes, este es un Chile que llamó el día sábado a destruir la ciudad”, afirmó al caer la tarde la flamante ministra vocera del Gobierno, Karla Rubilar.
“Lo que estamos viendo hoy en el centro de Santiago y algunas pequeñas manifestaciones en regiones no es la gente que quiere justicia social, es gente que quiere destrucción y caos”, agregó. No obstante, “no tenemos contemplado volver al estado de emergencia”, subrayó Rubilar.
Fue el décimo día desde que comenzó el estallido social y ya murieron 20 personas en estas circunstancias.
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