El gobierno del socialista Daniel Ortega expulsó de Nicaragua al delegado residente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Thomas Ess, aunque hasta el momento se desconocen los motivos de la orden.
"El CICR confirma que recibió una carta en la que el gobierno de Nicaragua notifica que decidió retirar el beneplácito a nuestro jefe de misión", afirmó la jefa de Comunicaciones de la organización para México y América central, Cristina Rivera.
El retiro del beneplácito implica la decisión de que el funcionario extranjero deba abandonar el país, lo que ya ocurrió en el caso de Ess, según la agencia de noticias AFP.
"No conocemos las razones de esta decisión que nos tomó por sorpresa", aseguró Rivera.
La vocera subrayó que pese a esta decisión, el CICR ratifica su compromiso de continuar su labor humanitaria en Nicaragua, apegada a sus principios de neutralidad, imparcialidad e independencia.
La expulsión del delegado del CICR se produjo días después de la del representante del Vaticano en Managua, Waldemar Sommertag, hecho que la Santa Sede calificó de "grave".
El CICR se instaló en Nicaragua en 2018, año en que desde abril hubo en el país una serie de protestas callejeras que fueron reprimidas por el gobierno y dejaron cientos de muertos y detenidos.
Al año siguiente, el CICR acompañó el proceso de amnistía por el que fueron liberados decenas de presos, tras una negociación de la que participaron Sommertag y la Organización de Estados Americanos (OEA).
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