Lula da Silva prohibió las apuestas online en Brasil y puso en jaque al fútbol
Lula prohibió las apuestas online en Brasil a días de las elecciones. La medida afecta a un negocio clave para el fútbol y deberá ser ratificada.
Firmó la resolución a nueve días de las elecciones presidenciales
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, prohibió las apuestas deportivas y los juegos online en el país, una medida que impacta directamente sobre uno de los negocios que más creció en los últimos años y que se convirtió en una importante fuente de ingresos para los clubes de fútbol.
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La decisión fue anunciada a nueve días de las elecciones presidenciales, en las que Lula busca otro mandato frente al senador Flávio Bolsonaro. La medida es provisoria y deberá ser ratificada por el Congreso brasileño para convertirse en definitiva.
El Gobierno justificó la decisión por el impacto de las apuestas sobre el endeudamiento de las familias y las consecuencias vinculadas con la ludopatía.
Lula prohibió las apuestas en Brasil: qué dijo el Gobierno
Lula defendió la medida como una decisión necesaria frente al crecimiento del negocio de las apuestas online. El mandatario comparó el problema con una enfermedad y sostuvo que era necesario actuar de manera contundente.
El ministro de Economía, Dario Durigan, explicó que con la prohibición ya no habrá plataformas, aplicaciones ni patrocinios legales vinculados con las apuestas en Brasil.
Según los argumentos del Gobierno, las apuestas movilizan miles de millones de reales que salen de los ingresos de las familias y contribuyen al aumento del endeudamiento.
La medida alcanza tanto a las apuestas deportivas como a los juegos online, mientras que las plataformas autorizadas deberán atravesar un período de transición para retirar fondos y dejar de operar.
El fútbol brasileño, uno de los principales afectados por la prohibición
La decisión generó preocupación entre los clubes de fútbol brasileños, debido a la fuerte dependencia que muchos tienen de los patrocinios de las casas de apuestas.
Más de la mitad de los equipos de la primera división tienen a una empresa de apuestas como principal patrocinador, entre ellos el Flamengo, vigente campeón brasileño.
Desde el club cuestionaron que el Gobierno modifique el marco regulatorio después de que las instituciones deportivas y las empresas hubieran organizado sus finanzas en función de las reglas existentes.
El ministro Durigan aseguró que el Gobierno buscará mantener un diálogo con los clubes para evaluar el impacto que tendrá la prohibición sobre el fútbol.
El negocio también alcanza a las principales figuras del deporte. Neymar y Vinícius Junior aparecen entre los futbolistas brasileños vinculados a la publicidad de las apuestas.
Además, Betano es patrocinadora del Brasileirão y de la Copa de Brasil, mientras que la Confederación Brasileña de Fútbol recibe ingresos por la presencia de la marca en el nombre de las competiciones.
Lula y Flávio Bolsonaro cruzaron críticas por la prohibición
La prohibición de las apuestas se convirtió también en un nuevo eje de la campaña electoral brasileña.
A pocos días de las elecciones, Lula incorporó el combate contra las apuestas a su discurso político, mientras que Flávio Bolsonaro, su principal rival, cuestionó la oportunidad de la medida.
El candidato conservador acusó al mandatario de actuar con fines electorales y calificó la decisión de oportunista. Al mismo tiempo, Flávio Bolsonaro se manifestó contra los casinos virtuales y aseguró que también impulsaría restricciones al sector si llegara a la Presidencia.
La prohibición deberá ahora atravesar el Congreso de Brasil, que tendrá la última palabra sobre la continuidad de la medida.





