Irán amplía sus ataques en el Golfo y crece el temor a una escalada regional
La ofensiva iraní alcanzó refinerías, bases militares e infraestructuras civiles en varios países del Golfo y profundiza la tensión tras el ataque conjunto de EE.UU. e Israel.
En el tercer día desde la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el conflicto entró en una nueva fase de tensión.
Desde el inicio de las hostilidades, Teherán apuntó contra bases militares estadounidenses y territorio israelí. Sin embargo, en las últimas horas los misiles también impactaron en infraestructuras civiles, entre ellas edificios residenciales, hoteles, refinerías, puertos y aeropuertos en distintas monarquías del Golfo.
La ofensiva generó consecuencias inmediatas en la economía y el transporte internacional: cientos de vuelos fueron cancelados, el estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético global— quedó prácticamente paralizado y los precios del petróleo y el gas registraron fuertes subas.
Las represalias iraníes y la reacción internacional
Entre los objetivos alcanzados se encuentran una importante refinería en Arabia Saudita y una planta de gas en Qatar, que debió suspender la producción de gas natural licuado. Además, se reportaron explosiones en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), Manama (Baréin) y Doha (Qatar), lo que incrementó la preocupación por un conflicto de mayor alcance.
bombardeo en iran
Un comunicado conjunto emitido por Estados Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Baréin, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos sostuvo que las acciones iraníes representan una “peligrosa escalada” que amenaza la estabilidad regional. En el texto, los gobiernos firmantes cuestionaron los ataques contra infraestructura civil y reafirmaron su derecho a la legítima defensa.
Según reportes oficiales, al menos tres personas murieron en Emiratos Árabes Unidos como consecuencia de los bombardeos. También se registraron ataques en Irak —incluida la región del Kurdistán iraquí—, Jordania, Kuwait, Omán y Arabia Saudita.
En paralelo, los Guardianes de la Revolución anunciaron supuestos ataques contra instalaciones vinculadas al gobierno israelí, versiones que fueron desmentidas por Israel.
La escalada se produce tras los ataques del sábado contra territorio iraní, en los que murió el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, un hecho que marcó un punto de inflexión en el conflicto y abrió un escenario de alta incertidumbre en Medio Oriente.