Corea del Norte desmintió los rumores sobre la salud de Kim Jong-un y crece la tensión en la frontera
Un representante del régimen de Pionyang negó las versiones que indicaban que el líder norcoreano habría sufrido un derrame cerebral y estaría en coma. En paralelo, Kim Yo Jong advirtió sobre la situación en la frontera con Corea del Sur y anticipó posibles medidas militares.
Las versiones sobre los supuestos problemas de salud de Kim Jong-un generaron preocupación y especulaciones sobre el líder norcoreano.
El gobierno de Corea del Norte salió al cruce de las versiones que circularon en las últimas horas sobre un presunto agravamiento del estado de salud de Kim Jong-un. Alejandro Cao de Benós, delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con Países Extranjeros del régimen, desmintió las especulaciones.
Te podría interesar
“Es falso. Todo parte de una cuenta China de X”, afirmó el funcionario, en respuesta a los rumores que se multiplicaron en las redes sociales y que llegaron a sugerir incluso el fallecimiento del mandatario.
Las versiones tomaron mayor repercusión luego de que el diario británico The Sun publicara que Kim Jong-un habría sufrido un derrame cerebral, se encontraría en coma y habría sido trasladado a China para recibir tratamiento médico. Sin embargo, desde el entorno norcoreano rechazaron esas afirmaciones.
Advertencia militar y tensión con Corea del Sur
Mientras el gobierno de Pionyang desmentía los rumores sobre la salud de su líder, la tensión en la península coreana sumó un nuevo capítulo a partir de las declaraciones de Kim Yo Jong, hermana del mandatario y una de las figuras más influyentes del régimen.
A través de un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, la dirigente sostuvo que “prevalece una situación grave” en la frontera con Corea del Sur y señaló que las autoridades norcoreanas evalúan desplegar más medios tácticos de ataque en la zona.
“Ahora la situación en la frontera sur es muy inestable”, expresó Kim Yo Jong, quien acusó a las fuerzas surcoreanas de llevar adelante acciones que, según su interpretación, superaron los límites tolerados por Pionyang.
Entre los hechos mencionados por la funcionaria se encuentran maniobras militares con disparos de advertencia, la difusión de mensajes propagandísticos mediante altavoces y una operación que calificó como una “farsa de explosión de mina”.
En ese contexto, anticipó que la cúpula militar analiza el despliegue de nuevos recursos tácticos como medida preventiva ante posibles incidentes, aunque no brindó detalles sobre las características ni los plazos de una eventual operación.
La advertencia se produce después de una serie de ensayos armamentísticos norcoreanos, entre los que se destacó la prueba de un torpedo guiado de alta precisión con inteligencia artificial para la detección y el seguimiento de objetivos.
Un conflicto marcado por las provocaciones y la propaganda
La disputa entre Corea del Norte y Corea del Sur acumula años de enfrentamientos, amenazas y acciones de propaganda a ambos lados de la frontera. Durante 2024, las autoridades norcoreanas enviaron miles de globos con residuos hacia territorio surcoreano, en respuesta al lanzamiento de folletos propagandísticos por parte de activistas del país vecino.
Como contrapartida, Seúl reanudó las transmisiones de noticias, mensajes políticos y música de K-pop mediante altavoces instalados en la zona fronteriza, una práctica que permanecía interrumpida desde hacía seis años.
Este mecanismo de propaganda, utilizado desde la época de la Guerra de Corea, ya había provocado amenazas de ataques de artillería por parte de Pionyang contra las instalaciones surcoreanas.
De esta manera, el desmentido sobre la salud de Kim Jong-un coincide con un escenario de creciente tensión regional, marcado por las advertencias militares, los ensayos armamentísticos y la persistencia de un conflicto que continúa sin una solución definitiva.






