Ataron a un pasajero con cinta tras insultar y golpear a la tripulación del avión

El hombre consumió alcohol a bordo, agredió a una azafata con comentarios racistas y obligó a desviar el avión en Estados Unidos.

El hombre quedó bajo custodia policial y el FBI evalúa imputarlo.

El hombre quedó bajo custodia policial y el FBI evalúa imputarlo.

Un violento episodio sacudió a los pasajeros de un vuelo comercial en Estados Unidos cuando la tripulación y dos testigos debieron inmovilizar a un hombre con cinta industrial. El sujeto viajaba alcoholizado en el avión, lanzó agresiones verbales, golpeó a otros ocupantes y forzó un aterrizaje imprevisto.

Los insultos que llevaron a medidas extremas en el avión

El hecho ocurrió el 3 de septiembre en un servicio de American Airlines que unía las ciudades de Dallas, en Texas, y Newark, en Nueva Jersey, según confirmaron los medios TMZ y CBS News.

Frente a la gravedad del descontrol, la aeronave modificó su recorrido quince minutos antes de llegar a destino y aterrizó de emergencia en el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore.

La aerolínea explicó la maniobra a través de una declaración institucional: “Al llegar, las autoridades se dirigieron a la aeronave y ayudaron al pasajero a bajar del avión antes de que el vuelo continuara hacia su destino”.

Las autoridades identificaron al agresor como Arthur Lundeen, de 67 años, oriundo de Arizona. Quienes viajaban junto a él señalaron que “de repente pasó de estar en silencio a gritos y caos”.

El pasajero quedó inmovilizado con cinta industrial tras golpear e insultar a la tripulación en pleno vuelo de American Airlines.

El pasajero quedó inmovilizado con cinta industrial tras golpear e insultar a la tripulación en pleno vuelo de American Airlines.

La violencia estalló a dos horas del despegue, cuando Lundeen empezó a proferir ataques verbales contra la persona sentada a su lado, con consignas vinculadas a la religión y amenazas sobre el infierno.

Juan Mejía, un policía retirado que viajaba en la misma fila, relató el ataque inicial: “Me di la vuelta para mirar, y el pobre señor que estaba sentado a su lado en el asiento del pasillo tenía las manos alrededor de su cuello y, como que, lo estaba agrediendo”.

Frente a los gritos, una azafata afroamericana intentó apaciguar el conflicto, pero el pasajero reaccionó con insultos racistas y homofóbicos directos hacia la trabajadora.

Ante el avance del ataque, Mejía y otro viajero, Richard Olenick, intervinieron físicamente para frenarlo. La azafata les facilitó un rollo de cinta industrial con el que envolvieron el torso, los brazos y la cabeza del agresor contra la butaca para neutralizarlo.

Olenick difundió en sus redes sociales las imágenes del hombre amarrado e inmóvil en su asiento hasta el arribo a la pista de aterrizaje.

La compañía aérea remarcó su postura sobre lo ocurrido: “La seguridad y protección de nuestros clientes y miembros del equipo es nuestra máxima prioridad y no toleramos la violencia. Agradecemos a los miembros de nuestro equipo por su profesionalismo y a nuestros clientes por su comprensión”.

La policía local detuvo a Lundeen apenas tocó tierra y la Justicia le inició cargos a nivel estatal. En paralelo, los investigadores federales analizan sumar acusaciones formales de mayor calibre.

“El FBI está llevando a cabo entrevistas para recabar los hechos y consultará con la Fiscalía Federal del Distrito de Maryland para determinar si se presentarán cargos federales”, comunicó la agencia oficial.

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