La ceremonia comenzó con el canto de cuatro salmos y cinco intercesiones, seguido por el rezo del Padrenuestro. Luego de la oración final, sobre el féretro que contenía los restos de Francisco se imprimieron los sellos del cardenal camarlengo de la Santa Iglesia Romana, Kevin Joseph Farrell, junto con los de la Prefectura de la Casa Pontificia, la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice y el Capítulo Liberiano.
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Durante la sepultura se entonaron el Padrenuestro y el Regina Caeli, como parte del rito solemne de entierro.
Concluido este rito, el féretro fue colocado dentro del sepulcro y rociado con agua bendita, mientras se entonaba el Regina Caeli, el tradicional canto mariano.
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La última etapa del proceso consistió en la redacción del acta auténtica de entierro por parte del notario del Capítulo Liberiano. El documento fue leído en voz alta ante los presentes y firmado por las principales autoridades eclesiásticas, incluyendo al cardenal camarlengo, el regente de la Casa Pontificia monseñor Leonardo Sapienza y el maestro de celebraciones litúrgicas pontificias, monseñor Diego Ravelli.
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Las máximas autoridades litúrgicas del Vaticano certificaron la sepultura del papa Francisco en un acta oficial.
Con estos gestos finales, se cerró formalmente el proceso de sepultura de quien fue el primer papa latinoamericano de la historia.
La emotiva despedida del papa Francisco en Roma
El funeral del papa Francisco se celebró en la Plaza de San Pedro, donde miles de fieles y más de 130 delegaciones extranjeras —incluidos 50 jefes de Estado y 10 monarcas— asistieron a la emotiva ceremonia.
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Una multitud se reunió este sábado en la Plaza de San Pedro para presenciar la llegada del cuerpo del papa Francisco.
María Victoria Martínez Sichar
La misa fue presidida por el cardenal Giovanni Battista Re y siguió el rito propio reservado para los Sumos Pontífices. Tras la celebración, el féretro fue trasladado en procesión hasta la basílica de Santa María la Mayor.