El enviado especial de AIRE en Ucrania, Germán de los Santos, viajó este martes a Lviv (Leópolis), una ciudad ucraniana que está muy cerca del brutal ataque ruso del domingo 13 de marzo. En ese bombardeo, con más de 30 misiles, murieron 35 personas y hubo unos 134 heridos.
Durante el viaje, De los Santos contó que el flujo de tránsito es más importante hacia la frontera con Polonia. "Hay muchas casas rurales y autos que van en sentido contrario a nosotros, hacia la frontera", dijo el periodista en Ahora Vengo, en diálogo con Luis Mino.
"Ahora estamos 40 kilómetros dentro de Ucrania. Esta zona hasta ahora no ha sido castigada por los bombardeos. Hay un tráfico bastante fuerte en la ruta. Es gente que viene desde Lviv y va hacia la frontera con Polonia", explicó de los Santos.
"Vemos un puesto militar con bolsas de arena, el primer vestigio de un país en guerra, más allá de la frontera que está fuertemente militarizada", destacó el periodista. El cruce de la frontera no fue complicado y sólo le pidieron los documentos habituales.
De los Santos fue trasladado a Lviv por Dima, un ucraniano que vive en esa ciudad y que fue hasta la frontera con Polonia para despedir a su hijo de 16 años. La ruta desde ahí hasta Lviv tiene unos 80 kilómetros y es una zona de campos y casas rurales.
Hay fuertes controles militares en el ingreso a Lviv
Para ingresar a Lviv, una importante ciudad ucraniana que podría convertirse en la capital política de ese país si los rusos toman el control de Kiev, hay que atravesar un control militar exhaustivo.
De los Santos contó que hay que cruzar tres controles del ejército ucraniano. "Nos revisaron el auto para ver si teníamos explosivos. Quise filmar pero, de una manera bastante brusca, me advirtieron que era un puesto militar y no se podía filmar. Tuvimos que bajarnos y nos revisaron las valijas. Nos preguntaron de dónde veníamos. Temen que los bombardeos lleguen acá", señaló el periodista.
Los ciudadanos están en alerta ya que hubo bombardeos cerca de Lviv, a unos 10 kilómetros. "La gente tiene temor sobre todo por el tema de las bombas nucleares o las armas químicas, de lo que se viene hablando hace un tiempo", dijo de los Santos.
Sobre el primer recorrido que hizo de la ciudad, relató que hay edificaciones antiguas, casas bajas de dos pisos, calles con pozos e iglesias ortodoxas, con importantes cúpulas doradas. Durante el día, la gente está en la calle a pesar de la guerra. A las 19, en Lviv hay toque de queda.
Te puede interesar





