La violencia de género es una de las principales formas de violación de los derechos humanos en todas las sociedades. Los hechos de violencia contra las mujeres se producen principalmente, aunque no sólo, en el ámbito doméstico. En la mayoría de los casos son familiares, parejas o exparejas de la víctima quienes los cometen. Y cuando dicha violencia acaba en asesinato, se denomina, con distintos significados, "femicidio".
El Instituto Europeo de la Igualdad de Género (Eige), principal referencia estadística en esta materia, lo define como el asesinato de una mujer por razón de su sexo. Siguiendo la definición de la Comisión Estadística de la ONU, adoptada también por el Istat en Italia, el femicidio se define en sentido amplio como el asesinato de una mujer o niña a causa de su género.
La red europea de periodismo de datos (Edjnet), bajo la dirección del Instituto Mediterráneo de Investigación Periodística (Miir), han recopilado los datos más recientes sobre asesinatos de mujeres y femicidios para ilustrar la situación al menos 15 países de Europa, quienes resaltan la falta de coordinación a nivel europeo entre las categorías utilizadas. Otro elemento problemático es el plazo judicial, necesario para identificar al autor y sus motivos, y definir así si se trata de un homicidio o, en concreto, de un femicidio. Esta es la razón por la que los datos más recientes eran a menudo anteriores a 2019. Lo que también dificultó la evaluación de los cambios en correspondencia con la pandemia de Covid-19.
Femicidios: definiciones y datos en Europa
Si sólo tenemos en cuenta los delitos tipificados como "femicidios" en los Estados analizados, se sabe que entre 2010 y 2021 se registraron 3.232 femicidios en 20 estados de la UE, según las estimaciones de Edjnet y Miir.
Sin embargo, hay que señalar que esta cifra es una gran subestimación. De hecho, faltan los datos de 8 Estados miembros (Polonia, Bulgaria, Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo, Bélgica, Portugal y Rumanía). Además, estas cifras están muy alejadas de los 6.593 asesinatos cometidos por miembros de la familia o (ex) pareja de los que informa Eurostat.
Ante estas dificultades, la forma más adecuada de estimar el número de femicidios es utilizar la categoría doméstica. Este es, de hecho, el tipo de homicidio medido por la mayoría de los países de la UE. Y es, sin duda, el ámbito en el que las mujeres son asesinadas con más frecuencia por ser mujeres, aunque no el único.
Los Estados bálticos difieren negativamente de los demás países de la UE en la incidencia de asesinatos voluntarios de mujeres en el ámbito doméstico y general, independientemente del contexto y del autor. La cifra más alta de femicidios en Europa es en Letonia, donde en 2020 se registraron 2,14 asesinatos de mujeres por familiares o (ex) parejas en el ámbito doméstico por cada 100.000 mujeres. Lituania y Estonia, ocupan el segundo y tercer puesto, y muy por encima del resto de países de la UE.
La situación en Italia
Según la última actualización del Ministerio del Interior, en 2022 se registraron en Italia 319 homicidios, 125 de los cuales tuvieron víctimas femeninas (alrededor del 39%). Un total de 140 incidentes tuvieron lugar en un contexto doméstico y en este caso 103 afectaron a mujeres (casi el 74%). Si especificamos más, hubo 67 delitos cometidos por parejas o exparejas, 61 con víctimas femeninas, es decir, el 91%.
En general, Italia tiene la segunda cifra más baja de Europa de incidencia de homicidios sobre la población total: 0,48 por 100.000 habitantes. Sólo superior a la de Luxemburgo (0,32) y muy por debajo de la media de la UE (0,89).
Si consideramos los asesinatos de mujeres sólo por familiares, parejas o exparejas de la víctima se observa que el 85,3% de los homicidios de mujeres en Italia son cometidos por familiares o (ex) parejas (2020). ( En 2012, el porcentaje era del 74%, más de 10 puntos porcentuales menos).
Una mujer es asesinada en Italia cada tres días: en 2022 hubo 105 femicidios en Italia
En 2022 el Observatorio Ni una menos ha registrado 105 femicidios, 4 transfecidios y 8 suicidios (3 de mujeres y 5 de personas trans) inducidos o presuntamente inducidos por la violencia patriarcal y homolesbobitrans fóbica. Además, al menos 5 menores fueron asesinadas por padres en venganza contra sus madres/esposas/parejas, y al menos 6 hombres estaban presentes y fueron asesinados junto con mujeres, a veces en un intento de detener al asesino. En 12 casos estaban presentes hijos menores de edad, y al menos 59 menores quedaron huérfanos como consecuencia del femicidio de la madre.
Del total de 117 asesinadas, la víctima más joven tenía 13 años, la mayor 94. Entre los 3 niños, la víctima más joven tenía 3 años. La edad media de la víctima era de 52 años.
A la violencia patriarcal y de género se suma el origen de las personas asesinadas: Rumania (4), Albania (3), Marruecos (3), Ucrania (3), China (2), Colombia (2), Perú (2), Serbia (2), Venezuela (2), y luego Argentina, Alemania, Japón, Moldavia, España, Sri Lanka son junto con Italia, los países de origen de las personas asesinadas.
En lo que va de este 2023, el Observatorio de datos ha registrado 18 femicidios inducidos o presuntamente inducidos por la violencia patriarcal y homolesbotransfóbica donde la víctima más joven tenía 13 años, la mayor 95.
La violencia machista ha sido calificada como un "drama nacional" por la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien ha abogado, entre otras cuestiones, por facilitar la adopción de nuevos protocolos y fomentar "mejores prácticas" en los tribunales, para que el sistema judicial sea más eficaz a la hora de actuar.
El Gobierno italiano aprobó en diciembre del pasado año un proyecto de ley para incrementar la prevención y la lucha contra la violencia machista, que contempla entre otras cosas mayor vigilancia para los sospechosos de violencia machista, medidas cautelares más duras para los maltratadores y mayor protección para las mujeres.
Las medidas incluidas en esta iniciativa van desde la utilización de una pulsera electrónica para los hombres condenados por maltrato, acoso o persecución, hasta la prisión inmediata para quienes están en libertad y la manipulan; y la posibilidad de que los jueces actúen d
Día de la Mujer, paro productivo y trabajo doméstico: los motivos de la huelga feminista del 8 de marzo
La primera vez fue en 2017. Siete ediciones después, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, sigue siendo huelga feminista y transfeminista. Una movilización convocada por el movimiento nacional Non Una Di Meno, de abstención del trabajo entendido en sentido amplio -productivo, de cuidados, relacional-, de abstención del consumo y de género y de marchas contra la violencia hacia las mujeres, la discriminación, la explotación, por la libertad y la autodeterminación.
Hoy desde las 18.30 horas (ITA) en la Piazza Duca d'Aosta, cerca de la Estación Central de Milán se llevará a cabo el desfile de 'Non una di Meno'. "Siempre nos matan. No más feminicidios. Desde principios de año ya son cinco las mujeres asesinadas a manos de un hombre, marido, pareja o ex, el asesino tiene las llaves de casa. No más violaciones, violencia, acoso. En casa y en la calle. Ya no toleramos que nos traten como objetos, que nos obliguen a tener sexo cuando no queremos, con quien no queremos, cuando no queremos. Ya no toleramos la mirada babeante del jefe, el chantaje por un trabajo o un permiso de residencia, los que nos "apoyan" en el transporte, los silbidos de camino a casa. No más lesbicidios, trans-icidios, no más violencia homo, lésbica, bi, transfóbica: queremos amarnos libremente. No más miedo a lo que somos, a lo que amamos, a lo que queremos. Estamos cansadas de que no se nos crea, de que se nos victimice por segunda vez y se nos culpe, en una comisaría, en un tribunal, en las páginas de los periódicos", gritan las activistas.
"No más violencia económica, no más ganar menos que un hombre en el mismo trabajo, no más firmar renuncias en blanco, no más trabajar sin protección, no más cargar sobre nuestros hombros la mayor parte del trabajo de cuidados. Ya no nos veremos obligadas a vivir con nuestros verdugos, los alquileres en esta ciudad son inasequibles. Somos indispensables, nuestro trabajo es indispensable. Queremos una renta de autodeterminación contra la violencia económica y una renta universal para una vida digna", continuaron las feministas, que también salieron a la calle para exigir "aborto libre, seguro y gratuito" y una "escuela libre y transfeminista".
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